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José T. Raga: Sostenella y no enmendalla
Nunca pensé que llegara a una situación anímica como esta en la que me encuentro cuando escribo estas líneas.
Diario online con noticias de última hora y opinión - Libertad Digital
Lluís Llach canta "L'Estaca" a la Meridiana en el 130è dia de protesta
ccma.cat/324/
Prohiben oficialmente el "cara a cara" entre Wilder y Fury después del pesaje tras el altercado en la rueda de prensa
"La razón por la que se tomó la decisión, en nombre de la comisión, es porque lo sucedido durante la conferencia de prensa habla por sí mismo", declaró este jueves el director ejecutivo de la Comisión Atlética de Nevada, Bob Bennett Leer
elmundo.es
Así funciona el volante mágico de Mercedes que causa sensación
Mercedes sigue acaparando la atención en el inicio de la pretemporada de la Fórmula 1, bien por sus coches, por los rivales que montan sus motores o por sus inventos, el último de los cuales causó la sensación en Montmeló. La cámara subjetiva del coche de Lewis Hamilton mostró cómo el inglés cada vez que tomaba una recta tiraba del volante hacia sí. Ni un récord de tiempo del último equipo de la parrilla de F1 hubiese quitado protagonismo a la marca hegemónica, Mercedes, después de que el equipo campeón del mundo en los últimos seis años presentase en sociedad su último invento, el DAS. Se trata de un sistema en el que el piloto tira longitudinalmente del volante hacia sí cada vez que toma una recta y lo recoge en las curvas, provocándose una ligera convergencia de las ruedas delanteras, algo que este jueves no se tradujo en unos grandes tiempos, a pesar de las numerosas vueltas que dieron Hamilton, por la mañana; y su compañero finlandés Valtteri Bottas por la tarde. El director técnico de Mercedes, el inglés James Allison, explicó que el sistema cambia la convergencia de los neumáticos delanteros, y que con ello se podría gestionar mejor su temperatura y reducir la resistencia al aire, por lo que mejoraría la aerodinámica. Cuando habló de la legalidad del intento, Allison fue contundente: «Esto ya está hablado con la FIA y la normativa permite ajustes en los sistemas de dirección». No obstante, donde es mucho más rígida la normativa es en las suspensiones cuando el coche está circulando, ya que aquí es donde el piloto no puede incidir con ningún mecanismo. «En los próximos días veremos en qué beneficia el DAS y qué nos aporta», señaló Allison, ante el interés que generó esta nueva disposición en el coche alemán, aunque prefirió no dar más información. Fue la comidilla del día en el Circuito de Barcelona, el DAS y su legalidad, y si esto va a aumentar aún más la ventaja del Mercedes. La jornada concluyó con el finlandés Kimi Raikkonen (Alfa Romeo) como el más rápido del día (1:17.091), robándole esta posición al mejor tiempo efectuado en la mañana por el mexicano Sergio 'Checo' Pérez (Racing Point), con un crono de 1:17.347, montando un coche propulsado por un motor Mercedes. Hamilton habló sobre su renovación: «No he pensado mucho en eso, realmente. Estoy bien en el equipo. No sé cuándo nos sentaremos a hablar. No hay prisa. Ahora nuestros objetivos son los mismos. Seguro de que en breve nos sentaremos». «Mercedes me permitió ser quien quería ser. No me dijo cómo tenía que vestir ni qué tenía que decir. En Mercedes me ayudan a estar más implicado y a ser mejor piloto: más de lo que pensé que podía haber llegado a ser», añadió el inglés, quien añadió que en la negociación de su contrato es él quien llevará las riendas de los encuentros con Toto Wolff, jefe de la escudería.
abc.es
Ganar al Levante es tan importante como vencer al City y al Barcelona
Ganar al Levante es marcar un gol anticipado al Manchester City. La charla psicológica de Zidane con sus hombres ha sido importante y rotunda a lo largo de la semana. Vencer al Levante tiene tanta relevancia como el partido contra el conjunto de Guardiola, les ha dicho. Zidane ha dialogado con los jugadores madridistas en profundidad y les ha advertido: que no piensen en el City y en el Barcelona, porque se juegan la Liga también en campo del Levante. Los jugadores y el entrenador se han conjurado esta semana para atacar estos tres encuentros determinantes para el porvenir de todos ellos. El técnico francés les ha pedido que no guarden la pierna mañana en el estadio Ciudad de Valencia, pues si pierden los tres puntos ante los azulgranas levantinos el golpe será parecido a si los pierden con el Barcelona, tres puntos, aunque mediáticamente no se vea así. El hecho es que caer ante el Levante significaría que podrían acudir al clásico con dos puntos menos que el conjunto catalán y eso también se acusaría mentalmente. Les ruega que no piensen en reservarse mañana, porque vencer al Levante será una inyección y apoyo moral para atacar al City al Barcelona. Y perder frente al Levante después del empate contra el Celta abriría el capítulo de dudas y no será bueno para recibir a los dos grandes, City y Barcelona, que concentran la atención del público madridista. Pero para ellos, ha espetado Zidane, debe ser igual de importante ganar en Valencia y acudir al clásico como líderes.
abc.es
Dimite el primer ministro irlandés ante el bloqueo para formar Gobierno
El primer ministro de la República de Irlanda, Leo Varadkar, presentó este jueves su dimisión después de que la Cámara Baja del parlamento nacional (Dáil) no haya alcanzado un consenso para designar a un jefe de Gobierno tras las elecciones el pasado 8 de febrero.La líder del izquierdista Sinn Féin, Mary Lou McDonald, fue la candidata con más votos, 45, si bien no logró los suficientes apoyos para ser elegida, mientras que el líder del centrista Fianna Fáil, Micheál Martin, obtuvo 41, y Varadkar, al frente del democristiano Fine Gael, sumó 36 votos.El jefe del Ejecutivo, que continuará ocupando el cargo de manera interina hasta que sea nombrado un sucesor, presentó su renuncia durante un encuentro con el presidente del país, Michael Higgins, informó la televisión pública RTE.El Parlamento irlandés se reunió hoy por primera vez tras los comicios de hace dos semanas, en los que ningún partido logró una mayoría clara y el Fine Gael gobernante quedó relegado a tercera fuerza (20,9 % de los votos), por detrás del Fianna Fáil (22,2 %) y el Sinn Féin, antiguo brazo político del ahora inactivo IRA (24,5 %).Las formaciones han comenzado los contactos para tratar de configurar un Gobierno de coalición, pero los dos mayores partidos rechazan por ahora entrar en un Ejecutivo con el Sinn Féin.Tras el bloqueo en el que acabó la primera sesión para tratar de designar a un nuevo primer ministro, los parlamentarios suspendieron la sesión hasta el próximo 5 de marzo, otorgando a los principales líderes un margen de dos semanas para tratar de acercar posturas.Varadkar afirmó que su administración continuará durante ese tiempo en funcionamiento pero evitará en la medida de lo posible adoptar decisiones políticas de peso y comprometer grandes partidas de fondos."Sobre todos nosotros recae la responsabilidad de asegurar un buen gobierno y, desde luego, una buena oposición. Creo que el mayor deber lo tienen aquellos que han hecho enormes promesas de cambio a los ciudadanos en estas elecciones. A ellos les han confiado el mandato de aprobar un programa de Gobierno", dijo el dirigente democristiano ante los diputados."Si no pueden hacerlo, deberían decirlo claramente y ser honestos sobre sus fallos y las promesas vacías que han hecho", agregó Varadkar antes de dirigirse a la reunión con Higgins en la que presentó la dimisión.
eldiario.es
La vieja petición de Mourinho se hace realidad: el Madrid juega en viernes antes de la Champions
Varapalos constantes se llevó José Mourinho entre el año 2010 y el 2013 cuando pidió que los clubes españoles pudieran jugar la Liga los viernes cuando llegan partidos de Champions la semana siguiente. El entrenador luso, responsable deportivo del Real Madrid, tenía toda la razón, pero caía mal en el barcelonismo, en el mundo rojiblanco y en el antimadridismo en general. Todo lo que decía era contestado con ataques furibundos de los enemigos del Real Madrid, que encontraban en Mourinho la diana perfecta para justificar las críticas casi insultantes que, en el fondo, buscaban al Real Madrid. Como decía Florentino Pérez, los que atacaban a Mourinho en el fondo querían atacarle a él. Varapalos constantes se llevó José Mourinho entre el año 2010 y el 2013 cuando pidió que los clubes españoles pudieran jugar la Liga los viernes cuando llegan partidos de Champions la semana siguiente. El portugués tenía razón Esta temporada, por fin, la Liga ha concedido lo que Mourinho y el Real Madrid solicitaban con razón. El precedente se abrió la semana pasada con el duelo entre el Valencia y el Atlético, que jugaron Copa de Europa hace unos días y disputaron su duelo liguero el viernes pasado (2-2). Ahora, la Liga ha hecho oficial que el Real Madrid recibirá al Éibar el viernes 13 de marzo a las 21 horas, en partido correspondiente a la vigésimo octava jornada del campeonato español. Cuatro días más tarde, el conjuno blanco visitará al Mancheser City en el encuentro de vuelta de la eliminatotria de octavos de final de la Liga de Campeones. Mourinho tenía razón, pero no querían admitirlo.
abc.es
Agility City 50, el regreso de Kymco al ciclomotor: "Esperamos hacerlo mejor que la competencia"
La marca taiwanesa vuelve este 2020 al segmento del ciclomotor con su nuevo Agility City 50 tras tener que aparcarlo hace unos años para poner su foco en la renovación de su gama 'core' de 125cc y los megaescúteres como consecuencia de la llegada de la Euro4 sobre emisiones. En una charla con EXPANSIÓN antes del lanzamiento, Carlos Wang, director general de motocicletas de Kymco España, nos cuenta el porqué de este regreso. Leer
expansion.com
El «caso Braithwaite» que tiene en jaque a la Segunda B
El pago de la cláusula de rescisión del danés Martin Braithwaite por parte del Barcelona ha provocado el malestar del Leganés, que no ha recibido autorización por parte de la Federación para poder fichar un relevo para su delantero. En el reglamento de la RFEF no existe respuesta para una situación excepcional como la que le ha tocado vivir al conjunto de Butarque, privado de un jugador clave en su lucha por la permanencia después de que el Barça consiguiera el permiso para reforzar su plantilla tras la lesión de larga duración del francés Ousmane Dembélé. Este problema, sin embargo, no es nuevo en el fútbol español y la pasada temporada un club de Segunda B, la UD Melilla, sufrió una situación parecida que provocó un importante agujero en la delantera azulina. A pesar de las lamentaciones de la directiva que preside Luis Manuel Rincón después de que Yacine Qasmi (ahora en el Rayo) fuera fichado por el Elche unas horas antes del cierre del mercado invernal, el conjunto melillense también fue perjudicado por un «vacío legal» que, como en el caso del Leganés, le impidió fichar un recambio para su goleador. La pasada temporada, el Elche, de Segunda división, pagó la cláusula de rescisión de Yacine el último día del mercado invernal de fichajes. Un movimiento que provocó que la UD Melilla, que estaba peleando por meterse en los puestos del playoff de ascenso, se quedara sin el que era máximo goleador del Grupo IV de Segunda B hasta ese momento. El delantero franco-marroquí dejó 300.000 euros en las arcas, pero también un importante vació en la delantera de la entidad azulina. Con el mercado ya cerrado, Luis Manuel Rincón solicitó a la RFEF autorización para poder firmar un recambio para el futbolista franco-marroquí, pero, como el Leganés, tampoco lo consiguió debido a la normativa federativa. En el fútbol profesional (Primera y Segunda) existe un plazo extraordinario para fichar en el caso de que un club pierda un jugador a última hora, una medida que se estableció para evitar situaciones como la provocada en 1997 con Rivaldo cuando el Barcelona se lo arrebató al Deportivo. Ese «periodo de gracia», sin embargo, no existe en Segunda B, lo que provocó que el Melilla no pudiera contratar un relevo tras la salida de Yacine al Elche. «El comportamiento del Elche ha sido impecable porque en todo momento nos advirtió de la situación. Lo que hizo es lícito. Pero pedimos igualdad porque hay un agravio comparativo. Pedimos una solución extraordinaria a una situación extraordinaria, y que se nos trate igual que al Elche», afirmó entonces el director deportivo del club melillense, David Torices. Como en el caso del Barcelona con Martin Braithwaite, el Elche actuó en 2019 conforme a la legalidad en el fichaje de Yacine, pero el Melilla sufrió un importante perjuicio porque no recibió permiso de la RFEF para contratar un recambio fuera del plazo establecido. La normativa federativa, como ha ocurrido con Braithwaite, tampoco recogía esa situación. A pesar de las quejas que mostró el Melilla por aquella situación que le tocó vivir con Yacine, la RFEF no modificó el reglamento de Segunda B y ese caso vivido con el fichaje del delantero por parte del Elche podría volver a repetirse.
abc.es
Carriço deja el Sevilla por el club del coronavirus
Quedan pocas personas en el mundo, salvo que estén prácticamente al margen de cualquier noticia que les rodea, que no hayan oído hablar del «coronavirus», un tipo de virus que tiene en alerta sanitaria a la Organización Mundial de la Salud y que se ha cobrado ya, sólo en China, más de 2.100 muertos y 74.500 infectados. El origen de esta epidemia se fijó en la ciudad china de Wuhan, algo que no ha frenado al defensa del Sevilla Daniel Carriço a firmar por el equipo cuya sede está en esta población, el Wuhan Zall de la Superliga china. Cualquiera que no se parase a estudiar la situación consideraría que el portugués comete una imprudencia al dejar Sevilla para meterse en la «boca del lobo», pero al jugador le han garantizado que no habrá ningún problema con dicha epidemia por firmar con el conjunto asiático. Uno de los que habló con el futbolista para convencerle fue el técnico, el español José González, que se encuentra concentrado con sus futbolistas en la localidad gaditana de Sotogrande, donde se encuentran realizando la pretemporada desde el pasado 29 de enero. Allí se va a incorporar Carriço para conocer a sus nuevos compañeros y preparar una temporada que, por el momento, está en el aire. En un país absolutamente blindado por una epidemia que no logran controlar y que tiene a las autoridades pendientes de muchos asuntos por delante del fútbol, la Superliga china está en entredicho hasta que se pueda garantizar la disputa de los encuentros con plenas garantías para futbolistas y aficionados. El propio José González advertía que su equipo tenía previsto, como mínimo, estar en Cádiz hasta el 24 de febrero (el próximo lunes), pero dependerá de la situación y la información que reciban de China que alarguen su estancia en España. Hubo cierta alarma por la presencia del Wuhan Zall en España en pleno brote de coronavirus, pero las autoridades españolas mantuvieron una vigilancia sobre un equipo que ya llevaba 25 días fuera de su ciudad de origen, ya que se entrenaban desde el 4 de enero en Guangzhou (localidad situada a 1.000 kilómetros de Wuhan), mientras que anteriormente habían estado en Shanghái y Estambúl, por lo que había superado con margen el período de incubación. El triple del salario Carriço se informó en todo momento por medio de sus agentes de la situación en Wuhan, y le aseguraron que no pisarán dicha ciudad hasta que esté todo controlado con el virus. El portugués firma un contrato de tres años en los que cobrará el triple de lo que le pagaba un Sevilla con el que acababa contrato en junio y que percibirá una compensación económica por su venta. La semana que viene el jugador se despedirá del club en el que militó las últimas seis temporadas y media y allí podrá mostrar sus impresiones sobre su viaje a la «boca del lobo».
abc.es
Irán afronta unas elecciones legislativas que favorecen a los radicales
Un par de carteles con la foto del exalcalde de Teherán Mohamed Bagher Ghali-baf y un altavoz del que salían canciones revolucionarias a gran volumen atestiguaban que, en el interior de una mezquita de baldosas azules y amarillas del sector de Share...
lavanguardia.com
COMUNICADO: Huawei lanza los productos AirEngine Wi-Fi 6 para agilizar la entrada de las empresas a una era inalámbrica (1)
LONDRES, 21 de febrero de 2020 /PRNewswire/ -- Huawei ha presentado hoy en el evento de lanzamiento de productos y soluciones para 2020 celebrado en Londres su serie de productos AirEngine Wi-Fi 6, que incluye 10 nuevos modelos de puntos de acceso (PA) Wi-Fi 6.
europapress.es
COMUNICADO: Huawei lanza los productos AirEngine Wi-Fi 6 para agilizar la entrada de las empresas a una era inalámbrica (2)
-- En los escenarios de oficinas empresariales, Huawei AirEngine agilizará las oficinas inteligentes. Los empleados se desplazarán de las comunicaciones tradicionales mediante voz y texto en espacios de trabajo fijos hacia una colaboración más eficaz con video HD e interacción en múltiples pantallas en cualquier lugar. -- En los escenarios de enseñanza, Huawei AirEngine promoverá la rápida popularización de la enseñanza inmersiva asistida por RA/RV. Los estudiantes transformarán sus estilos de aprendizaje, que cambiarán de los libros de texto tradicionales a la enseñanza interactiva inmersiva. Este cambio hará que la enseñanza sea más atractiva, proporcionará recursos educativos de calidad a los estudiantes que viven en las áreas más remotas y promoverá la igualdad educacional. -- En los escenarios de fabricación y logística, Huawei AirEngine hará que las fábricas y la distribución sin la intervención humana sean una realidad. Los robots inteligentes se harán cargo de las labores repetitivas, mecánicas y peligrosas, lo cual impulsará a las fábricas hacia la producción automatizada. -- En los escenarios de los servicios públicos, Huawei AirEngine transformará la calidad de los servicios, promoverá organizaciones de servicios públicos que ofrecerán servicios en línea personalizados disponibles en todo momento y dondequiera, así como una mayor satisfacción de los clientes.
europapress.es
Vale cierra 2019 con pérdidas por 1.683 millones de dólares, tras el desastre minero en Brumadinho
La minera brasileña Vale, mayor productora y exportadora mundial de hierro, informó este jueves que cerró 2019 con pérdidas de 1.683 millones de dólares como consecuencia del desastre minero en Brumadinho, donde la ruptura de uno de sus diques dejó 259 muertos y 11 desaparecidos.El resultado del gigante minero contrasta con el beneficio neto de 6.860 millones de dólares que registró en 2018.Solo en el cuarto trimestre de 2019 perdió 1.562 millones de dólares, frente a los 1.654 millones de dólares de lucro en los tres meses inmediatamente anteriores y los 3.786 millones de dólares de ganancias que se anotó en el mismo periodo de 2018.Vale explicó en su informe anual que las pérdidas se debieron principalmente a las "provisiones y gastos" por "la rotura de la represa de Brumadinho" (estado de Minas Gerais, sureste), que incluye la alteración de otros diques de su propiedad y "acuerdos de reparación", valorados en 7.402 millones de dólares.La ruptura en enero del año pasado de la represa en Brumadinho generó un alud de residuos que cubrió miles de hectáreas y provocó la muerte de 259 personas y la desaparición de otras 11.Las pérdidas, según la empresa, también se debieron al "registro de impairment"(costo por deterioro) y a "contratos onerosos sin efecto de caja" relacionados con los segmentos de metales básicos y carbón (4.202 millones de dólares).Asimismo, citó las provisiones realizadas a la Fundación Renova, encargada de reparar a las víctimas de la tragedia de Mariana (Minas Gerais), ocurrida en 2015 y que segó la vida de 19 personas tras el colapso de otra represa, y la modificación de otro dique de la región (758 millones de dólares).Aunque esos enormes desembolsos fueron "parcialmente compensados" por "una menor pérdida con las variaciones" en el mercado cambiario, apuntó Vale, que en 2019 produjo 302 millones de toneladas de hierro, un 21,5 % menos frente a 2018."Vale permanece firme en sus propósitos de reparar integralmente a Brumadinho y garantizar la seguridad de nuestras personas y activos", afirmó en un comunicado Eduardo Bartolomeo, director-presidente de la empresa.El beneficio bruto de explotación (ebitda) ajustado en 2019 fue de 10.585 millones de dólares, lo que supone un descenso del 36,2 % frente al año anterior.Los ingresos operacionales netos subieron, sin embargo, un 2,7 % en la comparación anual hasta 37.570 millones de dólares.Vale realizó inversiones en 2019 por valor de 3.704 millones de dólares, un 2,1 % menos con respecto al año anterior.La deuda neta de la compañía se redujo prácticamente a la mitad, pues en diciembre pasado se ubicó en los 4.880 millones de dólares, frente a los 9.650 millones de dólares con los que cerró 2018.Vale, el mayor productor de mineral de hierro y de níquel del mundo, es considerada una compañía estratégica por el Gobierno de Brasil, que controla una parte sustancial de las acciones con derecho de voto.
eldiario.es
Emilio Campmany: Casado, la Justicia y la autodeterminación
La única que puede impedir el pseudogolpe de Estado que Sánchez se propone dar en beneficio del soberanismo catalán es la Justicia.
Diario online con noticias de última hora y opinión - Libertad Digital
Rafael no es pintor de estampitas
Junto a Beethoven, Galdós, Fellini y Gallito, conmemoramos este año a Rafael (Urbino, 1483-Roma, 1520), pintor de pintores, en el quinto centenario de su muerte. En la estimación popular, le perjudica su temática. Igual que a Murillo, no cabe reducirlo a un pintor de estampitas de Primera Comunión: es, sencillamente, una de las cumbres del clasicismo, que sintetiza la gran pintura del pleno Renacimiento. También perjudica a su fama popular que su biografía admita muy poca novelería (salvo los amores con la Fornarina). No se puede comparar a las peleas de Miguel Ángel por la Capilla Sixtina, ni al misterio y la anticipación científica de Leonardo; es el polo opuesto de las atormentadas biografías de Goya o Van Gogh. Nos ofrece Rafael un mundo de armonía, sencillez, claridad, dulzura, sentido de la medida, elegancia, belleza. Conjuga el idealismo platónico con la devoción cristiana. En sus Sagradas Familias son esenciales los problemas formales: la composición triangular, la armonía del «posto-contraposto». A la vez, consolida el retrato renacentista: de medio cuerpo, algo de perfil, con el hombro adelantado. En el Prado tenemos grandes cuadros de Rafael. Destaco el excelente retrato del Cardenal y una copia del que hizo a Andrea Navagiero, un personaje clave de nuestra historia literaria: en la tornaboda de Carlos V e Isabel de Farnesio, aconsejó a Boscán que dejara los metros castellanos y adoptara los italianos; es decir, la maravillosa musicalidad del endecasílabo. De ahí surge toda la gran poesía clásica española. El inteligentísimo Stendhal nos da la clave: «Acostumbrados a la pintura moderna, Rafael suele parecernos frío. Ocho meses en Roma me empiezan a curar de tan mal gusto». Como Platón y Aristóteles, en «La Escuela de Atenas» Rafael está señalando, a la vez, al cielo y a la tierra. Es uno de los más grandes.
abc.es
Novela gótica con bruja
Todavía tengo recursos para ser capaz de elegir un libro que acabe divirtiéndome tanto como lo ha hecho «La bruja de Ravensworth», de George Brewer (1766-c. 1816), un autor a considerar a partir de ahora y que, a pesar de mis aficiones góticas, era para mí un perfecto desconocido. Ese ya es un primer escalón hacia la felicidad lectora: descubrir una novela gótica escrita por alguien previamente desconocido y protagonizada por una bruja (cosa muy poco habitual en el ámbito del «Gothic Tale»). Los demás personajes sí son habituales en el género gótico: un malvado barón, La Braunch en este caso; su inocente esposa, lady Bertha, viuda y madre de un niño de su primer matrimonio; lady Alwena, una libertina muy alta de estatura y desprovista de prejuicios; los servidores de La Braunch, tan convencionales como es de rigor en este tipo de escritura… La novela gótica nace con Horace Walpole y su «Castillo de Otranto» (1764), crece con autoras como Ann Radcliffe o Clara Reeve y con tipos raros como Matthew Gregory Lewis, hasta desembocar en las últimas y estupendas muestras del género: «Frankenstein» de Mary Shelley (1818) y «Melmoth el errabundo» (1820) de Charles Robert Maturin. A esa nómina breve de autores imprescindibles habría que añadir otros muchos nombres propios de autores menos conocidos y más prescindibles. En esa segunda lista, pero amenazando con dar el salto a la primera, estaría ubicado George Brewer, hijo de un experto en arte y viajero constante por los mares del mundo en su condición de miembro de la Marina británica, primero, y después de la sueca. Y digo que podría dar ese salto a la división de honor porque, sin ser Shakespeare ni nada que se le parezca, tiene un estilo cuidado, efervescente a veces en su pedantería, pero enormemente efectivo a la hora de captar la atención del lector y de entretenerlo, que al cabo es de eso de lo que se trata en novelas de este jaez, tan próximas al concepto de folletín. Sinfín de sorpresas El brillante y documentado prólogo, titulado «La bruja de Ravensworth», entre la tradición y el horror gótico, corre a cargo de Eva Lara Alberola y Alfonso Boix Jovaní. Eva Lara, que ha trabajado codo con codo con el gran Alberto Montaner en materias como la magia y la demonología en nuestro Siglo de Oro, y Alfonso Boix, responsable único de la traducción de la novela, siguen el rastro del ignoto Brewer y nos dan numerosas pistas acerca de su vida y de su obra. «La bruja de Ravensworth» se publicó por primera vez en 1808, pero Brewer corrigió el texto original con vistas a una segunda edición que vería la luz póstumamente (Durham, 1842). Dicha versión, muy corregida y mucho más cuidada que la de 1808, es la adoptada por los editores.La trama se sitúa cronológicamente -con infinidad, eso sí, de anacronismos- a mediados del siglo XII, «en torno a la época de la segunda cruzada» (según se lee en el capítulo I de la novela). Aguardan al lector un sinfín de sorpresas si me hace caso y lee esta novela. «La brujas de Ravensworth». George Brewer Narrativa. Ed.: Eva Lara y Alfonso Boix. Siruela, 2020. 176 páginas. 17,95 euros
abc.es
Schumacher, antídotos frente a la arrogancia
Schumacher (1911-1977) es un filósofo desconocido entre nosotros. Nacido en Bonn, estudió en Berlín, Oxford y Nueva York. En Columbia, además, fue docente de economía, y se especializó en el sistema bancario de los EE.UU. Durante el nazismo, en 1937, se exilió en Londres. Al estallar la guerra fue confinado por ser alemán. Durante ese tiempo escribió artículos defendiendo reformar el sistema monetario. Keynes tuvo conocimiento de estas ideas y se produjo una relación epistolar entre ellos, culminó cuando el gran economista falleció de un ataque al corazón en 1946. Schumacher moriría, por el mismo motivo, tres décadas después, en un tren que lo llevaba de Montreux a Zúrich. En 1949 trabajó para el gobierno británico como asesor económico. En 1995 fue enviado por la ONU a Birmania para colaborar en su desarrollo económico. De este viaje surgió su conocimiento del budismo. Para él, la economía occidental, se basaba en la acumulación monetaria y el consumo de bienes materiales hasta la extenuación; mientras que la economía budista rechazaba la acumulación de bienes y optaba por una subsistencia equitativa. En 1962, Nehru, Primer Ministro de India, solicitó su asesoramiento. Visión humanista Schumacher pasó los últimos años de su existencia impartiendo conferencias. Keynes había declarado que Otto Clarke y Schumacher eran sus herederos intelectuales. El primero era capaz de hacer «cualquier cosa con las cifras», mientras que el segundo las hacía «cantar». Schumacher venía denunciando el afán de lucro y codicia de nuestras sociedades y la necesidad de tratar estas «inclinaciones semipatológicas y semicriminales». Para Schumacher la economía estaba siguiendo un camino de destrucción mundial y había que denunciarlo y prevenirlo. Se interesó por el cristianismo y los místicos españoles y se convirtió al catolicismo La economía contemporánea no solo se regía por cuestiones científicas, sino también por toda una metafísica de la que surgían una serie de valores y criterios conflictivos. «Lo pequeño es hermoso» obtuvo un gran éxito pues su visión de la economía era puramente humanística. Hacía tiempo que la economía se había alejado de los ciudadanos. El autor atacaba tanto a la economía capitalista como a la comunista. Schumacher, ya hace más de cuarenta años, denunció los peligros tecnológicos. Y por aquellas décadas de la posguerra mundial, no podía imaginarse el desarrollo que alcanzaríamos. «Una guía para los perplejos» se publicó en 1977 y sigue de actualidad. El autor defiende el contacto con niveles superiores a los de la «vida ordinaria», por eso no está de acuerdo «con el experimento moderno de vivir sin religión». Su permanencia en un monasterio budista lo hizo descubrir esa espiritualidad. De regreso a Europa se interesó por el cristianismo y los místicos españoles y se convirtió al catolicismo. Es un defensor de la fe que no está en conflicto con la razón, ni es sustitutivo de esta. La espiritualidad y el ecologismo fueron dos de sus grandes pilares. En las últimas líneas de este libro, se pregunta «¿Habrá suficiente gente para salvar el mundo?». La respuesta positiva conducía a la complicidad; mientras la negativa a la desesperación. El opta por dejar de lado estas perplejidades y ponernos todos a trabajar. «Una guía para los perplejos». E. F. Schumacher Ensayo. Ed.: S-Calleja y J. Pigem. Atalanta, 2019. 223 páginas. 21 euros
abc.es
Andrew S. Curran, biógrafo: «Diderot no creía en las jerarquías, pero tampoco era un revolucionario»
Con la fortuna de no llevar prisa, y la doble suerte de que está caminando por París, un paseante siente el deseo de cruzar el Pont des Arts y dirigirse a la rue de Seine, subiendo después la calle hasta llegar a Odeón, donde al trasiego de los autobuses se suma el de las bocas del metro. Sumido en sus pensamientos, no se ha fijado en que ha dejado atrás la estatua de Voltaire, cerca de los muelles del Sena, y que ahora se cobija bajo la protección de la de Danton, un impetuoso bronce que se levanta en medio de la plaza, donde el jacobino todavía pide pan y educación para los franceses. Su viaje involuntario por el siglo XVIII, que ha comenzado con la efigie del filósofo, ha terminado con la del revolucionario, que sucumbió a la guillotina cuando el Terror, como los dioses paganos, acabó devorando a sus hijos. Pasado un rato, nuestro amigo decide continuar su paseo, descendiendo esta vez por el cercano bulevar Saint-Germain. Escondida entre una marquesina y una línea de árboles dispuesta a su alrededor, otra estatua queda atrás. Como si fuera el puente que une a Voltaire con Danton, o un simple escalón previo a la toma de la Bastilla y la fuga de Varennes, la efigie de Denis Diderot (1713-1784) no causa mucho interés entre los transeúntes. La obra del «philosophe», ensombrecida por el brillo de la «Enciclopedia», de la que fue editor y en la que trabajó hasta el agotamiento, superando la censura y obstáculos de todo tipo, no es demasiado conocida. En «Diderot y el arte de pensar libremente» (Ariel, 2020), el historiador Andrew S. Curran (Nueva York, 1963) ha intentado reparar esa falta. Describiendo las tramoyas de la Revolución Francesa, que fue preparando sus argumentos desde el comienzo del siglo XVIII, Curran recorre la vida de Diderot, un pensador que abogó por la abolición de la esclavitud y reinvidicó el derecho del pueblo a derrocar a los tiranos, pero que también escribió sobre pintura, teatro y sexualidad, a menudo con una modernidad más propia de esta época que del Siglo de las Luces. Durante esta charla con ABC, una conversación matenida por teléfono, el historiador reflexiona sobre la vida de su biografiado, un hombre libre, hiperactivo, de una cultura amplísima que rechazaba la especialización, y con una gran sensibilidad, pero que rompía los cánones. En su libro, cuenta la sopresa que se llevó el estudioso Herbert Dieckemann en 1948, cuando descubrió en un palacete de Normandía, guardada en un armario, la obra completa de Diderot. ¿Cree que ha sido un filósofo desconocido o un poco olvidado? Desconocido, sí. Al principio, se consideró que Diderot había fracasado. Fue uno de los grandes editores de la «Enciclopedia», pero también mucho más. Por escribir textos deístas o ateos, fue encerrado en prisión a los 35 años. Durante los 35 restantes, escondió sus escritos, lo que provocó que fuera menos conocido que otros autores que publicaron sin dificultad, como Voltaire o Rousseau. Así que sí, fue desconocido, y también incomprendido, porque algunas personas que se ensañaron con él. Otros le acusaron de no ser un autor original. En ciertas obras, fue muy moderno y provocador. Llama la atención «Los dijes indiscretos», un relato fantástico donde hace que las vaginas hablen. Es una novela licenciosa, erótica, donde reflexiona sobre la sexualidad. Hay quien considera ese libro una obra misógina, porque Diderot retrata a las mujeres como seres infieles, que se acuestan con todo el mundo. Sin embargo, al mismo tiempo, Diderot estaba permitiendo que las mujeres mostraran su propia sexualidad, lo que es bastante moderno. «El sobrino de Rameau» también es un texto alucinante, que cuestiona la Ilustración. En este caso, la paradoja es que Diderot, que es conocido como uno de los responsables de la filosofía del Siglo de las Luces, como un defensor de la mejora de la vida humana y la educación, lo pone todo en duda. Rameau ataca la filosofía de Diderot desde el interior, como luego hará el marqués de Sade, diez o quince años más tarde. Diderot nació en Langres, un pueblecito a 300 kilómetros de París, y era un hijo de un cuchillero, que alcanzó cierta fama fabricando objetos quirúrgicos. ¿Le influyó proceder de una familia de artesanos? Cuando visitaba el Salón, cuenta que disfrutaba escuchando los comentarios de los visitantes humildes, sin torcer el gesto. Diderot no creía en las jerarquías, no las aceptaba tal y como existían en su época, aunque tampoco era un revolucionario. Proceder de una familia de obreros artesanos le hizo ver el mundo de una manera diferente. En sus escritos, alabó la figura del artesano, y pidió a los dibujantes de la «Enciclopedia» que los retrataran, para hacer grabados formidables. Era un elogio a los oficios como no se había hecho antes. En el Salón del Louvre, le gustaba pasear y escuchar a la gente, al pueblo, a los niños y los ancianos, pero también a los aristócratas. Lo usaba en sus escritos. También recorría París conversando con los artesanos, para comprender mejor su tarea. Parece un reportero del siglo XVIII. Diderot observaba y examinaba para comprender las máquinas. Cuando no iba él mismo, mandaba a los dibujantes a viajar por toda Francia, para que retrataran cómo funcionaban ciertas manufacturas, como los fabricantes de espejos. En su biografía, también contrapone la figura de Diderot y de Rousseau, que fueron amigos. Mientras Rousseau era nervioso y poco amable, Diderot se mostraba alegre, charlatán. Diderot era un «bon vivant», muy simpático. A la gente le gustaba pasar el tiempo con él. Cuando llegaba a una reunión, todo el mundo le escuchaba, atento a las maravillas que salían de su boca. Contaba historias y gastaba bromas. Cuando comenzaba a reflexionar sobre un tema, se volvía hiperactivo. Era fácil llevarse bien con él. Rousseau tenía otra visión de la vida. Diderot creía en el progreso, en la educación y en la civilización, aunque supiera que había problemas en la sociedad, pero Rousseau era un pesimista. Su concepto del estado natural, que es filosófico, derivaba de esa visión del mundo. Para él, la Historia era regresiva, y la vida, una gran degradación. En los años 50, Diderot y Rousseau dejaron de entenderse. Diderot estaba muy ocupado con la «Enciclopedia», y Rousseau se volvió paranoico. Su amistad terminó. También descubrimos que Diderot combatió el oscurantismo religioso y criticó la concepción cristiana de la vida como una experiencia dolorosa. Hay que pensar en la infancia de Diderot en Langres, un pueblecito con algunos miles de habitantes en esa época, como ahora. Langres tiene una ciudadela y está rodeado por una muralla. En su época, el ambiente religioso era pesado. Su padre y su madre eran muy creyentes. Una de sus hermanas se hizo monja. Su hermano, cura. La vida era una prueba para demostrar que se merecía la eternidad. Para alcanzarla, había que negar el placer. Diderot combatió esa idea. Había estudiado teología y estado a punto de convertirse en cura, así que pudo llegar más lejos en esa crítica que otros filósofos de la época. Diderot criticaba la teología como lo hacía Spinoza, y conocía las debilidades de la Biblia. En la «Enciclopedia», hay artículos donde se burla de las escrituras. Como buen conocedor de la religión, pudo combatir el oscurantismo con eficacia. Durante el siglo XVIII, no solo Diderot se revolvió contra la religión o reaccionó contra las creencias que le habían inculcado durante su juventud. Otro ilustrado, Condorcet (1743-1794), discípulo del matemático D'Alembert y amigo de Voltaire, y defensor de los derechos de las mujeres, los negros, los judíos y los protestantes, arremetió contra el colegio de los jesuitas donde había estudiado, denunciando «la opresión de la Iglesia, la crueldad de sus curas y la hipocresía de los devotos», como recuerda «Condorcert. Un intellectuel en politique» (Fayard, 1988), una biografía de Élisabeth y Robert Badinder. Entre los revolucionarios, algunos de los más célebres también habían sido educados en colegios católicos, a veces en el ambiente opresivo de la provincia. Robespierre (1758-1794), que fomentó el culto al Ser Supremo, fue alumno de los Oratonianos, la misma orden a la que pertenecía Fouché (1759-1820), responsable de una terrible matanza en Lyon durante los meses más aciagos del Terror. Tras terminar sus estudios en la Sorbona, Diderot comenzó a trabajar en el despacho de un abogado, donde se aburría y se dedicaba a aprender inglés de forma autodidacta. Conocer ese idioma le permitió leer a los deístas británicos, que tanto le influyeron. En un primer momento, Diderot utilizó el inglés como la herramienta para encontrar un trabajo de traductor. Lo aprendió gracias a un diccionario latín-inglés. Ese idioma le permitió conocer a los deístas y comprender el mundo de una manera diferente. El anglicismo era la religión del Estado, pero tenía un punto protestante, de interpretación. Los deístas dejaron a un lado las Escrituras y se concentraron en la vida, que percibieron como una experiencia buena, y concibieron a Dios de una forma muy distinta al catolicismo. De ellos, Diderot también aprendió el empirismo para estudiar la naturaleza, a través de Locke, Newton y Bacon. ¿Cómo pasó Diderot del deísmo al ateísmo? En esa época, había ateos militantes, que buscaban reírse de Dios a toda costa. Aunque Diderot pasó por esa etapa, como refleja su libro «Carta de los ciegos para uso de los que ven», la abandonó. Diderot quería pensar más allá de Dios, descubrir todo lo que quedaba cuando Dios dejaba de hacer falta para comprender al hombre. Más que un ateo militante, era un ateo filosófico, que apartó la metafísica de su metodología. Poco después de la muerte de una de sus hijas, Diderot escribió que, si Dios era cruel, era mejor que no existiera. ¿Eso repercutió? Si se estudiaba la naturaleza, se podía encontrar la huella de Dios, según los deístas. A los 35 años, Diderot descubrió que esa idea no le convencía. Había demasiadas paradojas, anomalías y excepciones en el mundo. Demasiados monstruos. Si Dios era todopoderoso y bueno, ¿por qué existía el mal, el sufrimiento y los niños morían? Como no encontró respuesta, concluyó que no había Dios. ¿Cómo influyó Diderot en la Revolución Francesa? Se manifestó a favor de la abolición de la esclavitud, terminó afirmando que se podía derrocar el poder tiránico... Para algunos historiadores, la relación se debe a que provocó un cambio de discurso, mediante obras como la «Enciclopedia», donde se defendió la felicidad como un derecho del ser humano. Otro vínculo es el artículo sobre «Autoridad política», que se retoma en la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano. También a que libros como «Historia de las dos Indias», donde Diderot escribió para el autor, Reynal. En esa obra, puso discursos que luego se van a encontrar en la boca de los revolucionarios, como Demoulins.
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Ficciones y fricciones entre arte y ciencia
En una excelente película de Spike Jonze, Her (2013), Joaquin Phoenix da vida a Theodore, un hombre solitario que compra un nuevo sistema operativo basado en un modelo de Inteligencia Artificial que, entre otras cosas, le permite iniciar una sorprendente «relación» romántica y sentimental con Samantha, la voz femenina que lo encarna… Prometo no hacer spoiler pero sí que les recomiendo su visión. Esta interacción amorosa entre un hombre y una máquina es sólo una de las innumerables -y embriagadoras- posibilidades que ofrece el imparable, y aún embrionario, universo de la IA (para los legos, es decir, casi todo el mundo, la Inteligencia Artificial). Con criterio La exposición Deus ex Machina. Arte e Inteligencia Artificial aborda desde un planteamiento crítico y creativo algunas de las plausibles regiones de interrelación, ficción y seguramente también fricción entre la esfera del arte y la de esta vertiginosa y apasionante tecnología. Y lo hace desde una posición analítica y reflexiva, tratando de mostrar esos campos de tangencia y, al tiempo, los evidentes puntos de cuestionamiento y las distintas vertientes positivas y negativas que este fenómeno puede conllevar. El encabezado de la muestra («Dios desde la máquina»), hace referencia a un recurso, aparecido ya en el teatro clásico griego, que permite encontrar una solución artificial e inesperada para resolver un problema o evento. De esta forma, introduce un importante factor de reflexión y cuestionamiento crítico que, a mi juicio, supone uno de los logros del proyecto. Un proyecto que presenta trece instalaciones de otros tantos artistas y que, a su vez, se articula en cinco áreas que merece la pena mencionar. La primera, cuestiona aspectos sobre la originalidad o la autoría (tan candentes en el arte actual). Destacaría a Harold Cohen, pionero en la creación de algoritmos para obras de arte, y a Patrick Tresset, que convierte al espectador en sujeto y objeto de estudio por parte de un robot. Las opciones de control y vigilancia de la IA (uno de sus posibles pliegues críticos) conforma el segundo apartado. Guido Segni sugiere una irónica solución a la siempre precaria y difícil problemática de la producción artística, y Pinar Yoldas una peculiar alternativa a las de gobierno habituales. La aparente imparcialidad y objetividad de la IA, que puede dar lugar a juicios preestablecidos y a aumentar las desigualdades sociales, es puesta en cuestionamiento por el tercer apartado, como, entre otros, muestra el proyecto Feminist Data Set, de Caroline Sinders. De cháchara El cuarto grupo implementa la capacidad de diálogo entre el visitante y un sistema de IA, bien por medio del lenguaje corporal o gestual, o a través de una conversación tal como propone Lynn Hershman creando a DINA, un personaje femenino (interpretado por la actriz Tilda Swinton) con el que podemos dialogar y que, a diferencia de ejemplos como Siri o Alexa, ofrece una presencia física y visible. Finalmente, el último conjunto de obras plantea uno de los rasgos más inquietantes de la IA: la capacidad de las máquinas para comunicarse entre sí, como sugiere Félix Luque (único español presente) con Nihil Ex Nihilo, o también Jenna Sutela, quien reflexiona sobre la fascinante interacción de posibles sistemas naturales y artificiales. La actriz Tilda Swinton pone cara a la obra de Lynn Hershman Deus ex Machina. Arte e Inteligencia Artificial . Colectiva LABoral. Gijón. C/ Los Prados, 121. Comisarios: Karin Ohlenschläger y Pau Wälder. Hasta el 16 de mayo.
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Un thriller brillante sobre nuestra precariedad
Valoración Crítica4 «Instrucciones para caminar sobre el alambre» Sala Cuarta Pared, Madrid La Compañía Cuarta Pared vuelve a poner el dedo en la llaga. Después del éxito rotundo de crítica y público que supuso «Nada que perder», primera obra de la denominada Trilogía Negra, «Instrucciones para caminar sobre el alambre» vuelve a hacer explotar sobre el escenario toda la rabia moral, toda las intemperies existenciales a las que nos lleva un sistema para el que el individuo es solo una cifra, ese menos que cero que late entre la precariedad, la competitividad y la angustia. La obra es una reflexión, hondamente realista, sobre nuestras fragilidades, sobre nuestra nula relevancia en esta nueva cosmovisión que ha sustituido al hombre como centro del universo y ha colocado en su lugar a un sistema económico feroz. Una economía sin alma que solo espera seres sin alma, errando de trabajo precario en trabajo precario, de meta productiva en meta productiva. Sísifos que persiguen un bienestar social inalcanzable. Al grito de vamos, vamos, sí puedes, sí puedes la obra arranca de forma bellísima con Alba en una bicicleta espoleada por su padre en un entrenamiento, la misma bicicleta, el mismo símbolo que se utilizará al final de la obra antes del gran derrumbe. En medio, la caída al infierno, a la zona cero de los desajustes psíquicos, de la falta de horizonte y de la enfermedad mental. «Instrucciones para caminar sobre el alambre» propone una doble vía argumental: la vida de Alba y las orientaciones para afrontar su desaparición. Es cierto que algunas escenas pueden dañar la solidez del conjunto, pero aun así esta galería de horrores cotidianos posee fuerza, ritmo trágico y una profunda mirada crítica no exenta de humor. El espacio escénico a cuatro bandas refleja esa continua tensión, esa continua combustión de seres sin futuro, de un futuro que se marchó en algún momento por las alcantarillas de los gráficos económicos, de la alienación y de la humillación: es el domicilio familia, el hospital psiquiátrico con sus sábanas llenas de cucarachas, el día de un cumpleaños que se convierte en el día de un suicidio, la oficina de una empresa de márketing donde se vacían las vidas… La realidad está ahí, sobre las tablas negras de la Cuarta Pared, haciendo guiños irónicos a la realidad: ese Madrid Central convertido en Libertad Central y donde se proyecta, a golpe de pedal e impulsado por nuestros políticos, la exigencia hasta límites insoportables de una buena campaña publicitaria. Y todo ello con un gran trabajo interpretativo, hasta el límite. «Instrucciones para caminar sobre el alambre» es, por todo ello, una obra que documenta nuestro mundo, que levanta acta literaria de nuestros desajustes. Vuelve a hacer leyenda, es lúcida, potente, sin concesiones, es emocionante y sabe llegar adonde el teatro forma parte de nosotros. Dramaturgia: QY Bazo, Juanma Romero y Javier G. Yagüe. Dirección: J. G. Yagüe. Diseño de escenografía y vestuario: Monika Ruhle. Diseño de iluminación: Mariano Polo. Contenidos audiovisuales: Alba Montañés. Intérpretes: Marina Herranz, Rosa Manteiga, Javier Pérez Acebrón, Guillermo Sanjuán, Aitor Satrústegui. Sala Cuarta Pared, Madrid
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Vota Stéphanie
Valoración Crítica3 «La clemenza di Tito» Gran Teatro del Liceo, Barcelona Cuesta imaginar que dentro de dos siglos alguien siga ensimismado por algún producto del actual marketing político. Eso es justo lo que logró Leopoldo II de Bohemia cuando encargó al mismísimo Mozart un panfleto para celebrar su coronación. Aquél panfleto se estrenó en Praga en 1791, se titula «La Clemenza di Tito» y ha pasado a la posteridad como la última ópera de Mozart. «La clemenza di Tito» ha vuelto al Liceo catorce años después de su última representación y con el montaje de uno de los directores escénicos más cotizados del momento, David McVicar. Su propuesta es respetuosa con el libreto y la partitura e incluye una buena dirección de actores. Tiene la virtud de no molestar e incluso ayudar a los cantantes en muchos momentos, aunque quizás sea demasiado sobria. Si se tratase de una campaña electoral, la presidenta de la función sería la mezzosoprano francesa Stéphanie D’Oustrac por mayoría absoluta. Ella recibió la más sonora ovación tras bordar un Sesto simplemente perfecto. Este papel es uno de los más bellos regalos que nos dejó Mozart, además de todo un reto para los cantantes. Necesita estar bien apuntalado por Annio, otro rol masculino cantado por una mujer, que en este caso fue Lidia Vinyes-Curtis, impecable en sus arias y recitativos. Ambas se han bregado en el terreno de la música barroca, y en esta producción se nota y se agradece a partes iguales. El emperador clemente, un Tito en el que Leopoldo se quiso ver reflejado, lo encarnó Paolo Fanale, quien salvó con dignidad un rol y una tesitura que no lo ponen nada fácil. Por su parte, la intrigante Vitellia de Myrtó Papatanasiu no acabó de despegar. La soprano ha demostrado repetidamente su valía, pero no tuvo su mejor noche y pareció costarle encajar en el estilo mozartiano. Estuvo correcto el coro y mostró buen sonido la orquesta, con Philippe Auguin al frente. Su concepción busca más al Mozart sublime que al chispeante, lo que se traduce en unos «tempi» reposados que no parecieron convencer al público. Mención especial merece el trabajo de Rodrigo de Vera: la complejidad de acompañar los recitativos desde el clave no siempre se valora en su justa medida, y el resultado fue excelente. Música: Wolfgang Amadeus Mozart. Libreto: Pietro Metastasio y Caterino Mazzolà. Dirección musical: Philippe Auguin. Dirección de escena: David McVicar. Escenografía: D. McVicar y Bettina Neuhaus. Vestuario: Jenny Tiramani. Iluminación: Jennifer Tipton. Principales intérpretes: Paolo Fanale, Myrtò Papatanasiu, Anne-Catherine Gillet, Stéphanie D’Oustrac. Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatro del Liceo. Barcelona, Gran Teatro del Liceo
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El escozor del limón
Valoración Crítica3 «Entre ella y yo» Teatro Marquina, Madrid A menudo, detrás de las carcajadas, de las situaciones más jocosas o las conversaciones más hilarantes, se esconden los más profundos problemas de la humanidad. Esto es lo que le ocurre a «Entre ella y yo», una comedia escrita por Pablo Mir y que es uno de los grandes éxitos de la escena argentina reciente; se estrenó en 2017 y ha pasado por varios teatros de Buenos Aires, donde sigue en cartel. «Entre ella y yo» cuenta cinco minutos de la vida de una pareja: durante ese período esperan los resultados de un test de embarazo que ella se ha hecho. La función, lógicamente, trufa esos cinco minutos con «flashbacks» y «flashforwards», así como con monólogos de los dos protagonistas, Diego y Valeria. En ellos aparecen las inseguridades, los miedos, las ilusiones, los reproches, las contradicciones... Los mil y un pensamientos que pueden atravesar la mente de una pareja que está a punto de enfrentarse a la paternidad. La versión española, que firman David Serrano y Zenón Recalde -el director de la función-, presenta una diferencia no pequeña con respecto a la puesta en escena original argentina: la edad de los actores, allí sobre la treintena y aquí mediada la cuarentena. Se consigue así un giro que hace incluso más interesantes los planteamientos, las motivaciones de los personajes. Para Valeria puede ser su última oportunidad para ser madre. Para él, que como buena parte de la población masculina todavía no ha abandonado el adolescente que todos llevamos dentro, puede ser una ocasión para terminar de madurar. «Entre ella y yo» está envuelta en carcajadas; el público no para de reír con situaciones y diálogos ya cómicos de por sí pero que la inteligente y agilísima dirección de Zenón Recalde ha subrayado. Pero también escuecen como un limón, porque retratan las pequeñas mezquindades de los seres humanos, su egoísmo, su inconstancia... El terrón de azúcar de esta comedia guarda un sabor picante, que no tapa su dulzor pero le da una consistencia diferente. Melani Olivares y Carlos Chamarro son dos intérpretes perfectamente complementarios, que en cierto modo recuerdan a dos payasos con su interpretación: ella es la clown -más seria, menos coloreada- y él el augusto, el que causa las carcajadas y genera compasión. Autor: Pablo Mir. Adaptación: David Serrano y Zenón Recalde Dirección: Z. Recalde. Escenografía y vestuario: Mónica Boromello. Iluminación: Ion Aníbal López. Intérpretes: Melani Olivares y Carlos Chamarro. Teatro Marquina. Madrid
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Las portadas de los periódicos del viernes 21 de febrero de 2020
Las primeras ediciones de los principales periódicos llegados a nuestra redacción incluyen, entre otras, las siguientes noticias en sus portadas:
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Agnes Obel: «La mente es un aparato tecnológico sesgado»
Durante casi una década, Agnes Obel ha sido una de las artistas más independientes y originales de la música contemporánea. Hoy vuelve con nuevo álbum, «Myopia», editado con Deutsche Grammophon y grabado siguiendo los mismos principios que sus discos anteriores («Philharmonics», «Aventine» y «Citizen Of Glass»), que completó como proyectos enteramente en solitario en el estudio de su propia casa de Berlín. ¿También se encarga de la producción? Trabajo totalmente sola. Desde la composición hasta la última mezcla lo hago todo yo en el estudio. Lo único que sí hago con otra persona es la masterización. ¿No se le «cansa» el oído durante el proceso? No. Después de muchas experiencias en distintos estudios he descubierto que si quieres que un trabajo quede bien, debes hacerlo tú misma. ¿Cuál es el concepto de «Myopia»? El disco cierra una etapa que empecé con «Citizen of Glass». Son dos discos muy conceptuales y con una escena en mente, una escena que rige la producción. «Myopia» es algo así como la segunda parte de «Citizens of Glass». Pienso en la producción como si fuese la escenografía de la canción. Si la canción es sobre un recuerdo, por ejemplo, intento rodearla de sonidos que evoquen ese sentimiento, esa nostalgia. La fuerza de estos dos últimos trabajos reside en la producción y en cómo trato los distintos sonidos. ¿Cual es la relación entre la miopía y la música del disco? Siempre trabajo con una especie de visión túnel. Quería hacer un disco sobre la mente, un lienzo no neutral. Todo lo que percibimos está influido por nuestros recuerdos, nuestra experiencia... La mente me parece un aparato tecnólogico sesgado, en el que el error es la propia esencia de cada ser humano. Captar esas diferencias de percepción era un poco la idea detrás del título y las canciones. También es una investigación de mi propia mente, encontrar esos prejuicios e influencias que me hacen ser quien soy. Está más cerca de la música de cámara que del pop. A mí me gusta la música en la que puedo sentir al ser humano que la escribe. Muchos estilos, especialmente el pop, se han convertido en cosas corporativas en las que siete productores y catorce letristas «enlatan» un producto.
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El Teatro Real toca el piano para los más pequeños
«Un piano de otros mundos» abre este fin de semana el ciclo El Real Junior, que el coliseo madrileño ha pensado para el público familiar, y que se va a desarrollar los fines de semana hasta finales de temporada. «Un piano de otros mundos» pretende acercar a los niños al que sin duda es el rey de los instrumentos: el piano. Fernando Palacios ha concebido y creado este «concierto para piano y escena» en el que él mismo interviene como presentador junto a la pianista Isabel Dombriz. «Además de pianos nocturnos -se dice en la presentación-, bajo la luz de la luna, y con caras ocultas y escondidas en penumbras, hemos encontrado pianos de otros mundos. Los vimos en el Valhala de Wagner, en Los Planetas de Holst, en Visiones fugitivas de Prokófiev y en las profundidades de La Catedral sumergida de Debussy. También los hemos localizado, flotando en los mundos circulares de Bach, en el cosmos vaporoso de Pink Floyd o en los universos paralelos de Scriabin. Todos se darán cita al atardecer en un universo único: la sala de orquesta del Real». El concierto se articula alrededor de cinco relatos: «El piano del roble», «Concierto en el pantano», «Marte-piano», «Cata de cinco relatos» y «Piano de dioses», y se oirán fragmentos de la «Suite Francesa nº 5», de Bach; «Escenas infantiles op. 15 nº 1», de Schumann; «Piezas líricas», de Grieg; «Cascanueces» y «Álbum de la juventud», de Chaikovski; «Visiones fugitivas», de Prokofiev; «Preludios», de Debussy; «City of Stars» (de la película «La La Land»), de Justin Hurwitz; «Y entonces… Plutón», de Mariné; «Los Planetas», de Holst; «Cerca de las estrellas», de Los Pekenikes; «Gnossienne 7», de Satie; «El Principito», de Hans Zimmer; «Suspiros de España», de Álvarez; «In the Court of the Crimson King», de King Crimson: «La guerra de las galaxias», de John Williams; y «El oro del Rhin», de Wagner-Liszt. La programación de El Real Junior se completará con el espectáculo «Historia de Babar, el pequeño elefante», con música de Francis Poulenc y texto de Jean Brunhoff; la dirección musical es de Miguel Huertas y la dirección escénica de Ana Hernández-Sanchiz, que actuará también como narradora. También se ofrecerá un concierto didáctico titulado «¡A la bin! ¡A la ban! ¡A la Ludwig Van! ¡Beethoven, Beethoven y nadie más!» -para celebrar el CCL Aniversario del compositor-, con guión y presentación: Luis Piedrahita y la intervención de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid, bajo la dirección de Lucía Marín. Además, se ofrecerán los habituales talleres «Todos a la Gayarre».
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¿Que fue de A-Ha, el «one hit wonder» de «Take on Me»?
Habrá quien se lleve las manos a la cabeza cuando vea que decimos que A-Ha fueron un «one hit wonder», porque en Europa tuvieron varios éxitos y en su Noruega natal fueron unos colosos del pop. Pero lo cierto es que muy poca gente recuerda alguna canción suya que no sea el famoso «Take on me». Una canción que, por otro lado, no hubiera sido nada sin su videoclip: el single no fue ni mucho menos un éxito inmediato. De hecho, pasó desapercibido hasta que aquel impresionante cortometraje de animación nos lo incrustó en la cabeza. La semilla del grupo se había formado en 1976, cuando el guitarrista Paul Waaktaar-Savoy y le teclista Magne Furuholmen fundaron la banda Bridges. Después de un álbum de debut fallido, aparcaron el proyecto y buscaron un cantante con buena voz, actitud, carisma e imagen. Intentaron hacerse con los servicios de Morten Harket, vocalista de Soldier Blue, y tras varios meses de tira y afloja, éste aceptó su oferta a mediados de 1982. Mientras leía las letras de una de las composiciones de Savoy, Harket encontró una expresión con gancho: A-ha. Lo curioso es que el tema en cuestión, «Nothing to it» no fue publicado hasta 2010, en una reedición. <iframe width="500" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/eQX8Ns3ntL4" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> El trío se marchó a pasar una temporada a una cabaña de los padres de Savoy para componer, y de aquel proceso creativo surgiría el grueso del disco de debut de A-Ha, que fue grabado a finales de 1982. Cargados de ambición e ilusiones, los tres viajaron a Londres para presentar su obra a varias compañías discográficas. Pero fueron rechazados por todas y acabaron malviviendo en la capital británica hasta que la bofetada de realidad los devolvió a Noruega. Pero cual vikingos, no se rindieron y volvieron unos meses después para hacer una nueva incursión en Inglaterra. Y así fue como en el invierno de 1983 consiguieron firmar con Warner, que les exigió un hit de inmediato. Se pusieron a trabajar sobre un viejo tema de Bridges, «The Juicyfruit Song», cuyo título derivó en «Lesson One» y finalmente en «Take on me». El lanzamiento, en octubre de 1984, se saldó con un fracaso total: se vendieron trescientas copias.<iframe width="500" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/1rDKNqSw3zk" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> Convencidos de que la canción mimbres de hit, A-Ha la remezclan y vuelven a lanzarla en abril de 1985, pero vuelven a estrellarse estrepitosamente. Entonces llegó la idea que lo cambiaría todo: un videoclip revolucionario, basado en una combinación de imagen real y animaciones en blanco y negro que narraba la historia de un romance entre dos mundos. Dirigido por Steve Barron y creado en cuatro meses de arduo trabajo en los que se montaron más de tres mil fotogramas, el vídeo se convirtió en un éxito instantáneo que ganó seis premios MTV el año siguiente. Por fin, «Take on me» llegaba a lo más alto en las listas de ventas no sólo europeas, sino también en Estados Unidos. El single, que vendió más de nueve millones de copias impulsó el lanzamiento del primer disco de A-Ha, «Hunting High and Low», en octubre de 1985. De él salieron otros hits, especialmente «The Sun Always Shines on T.V.», que fue número uno en Inglaterra. Sade les robó el Grammy a Mejor Artista Nuevo, pero nada impidió que su popularidad siguiese creciendo durante 1985, cosa que su compañía no quiso desaprovechar. El grupo grabó su segundo disco («Scoundrel Days») a toda prisa, y aunque vendió casi siete millones de copias, no pudo acercarse al listón marcado por «Hunting High and Low». Su canción para la película «James Bond 007: Alta tensión», titulada «The Living Daylights», sí fue un bombazo. Pero entonces, empezó la cuesta abajo. En mayo de 1988 A-ha lanzó su tercer álbum, «Stay on These Roads», que registró un nuevo bajón en ventas. Esta vez, se despacharon cuatro millones de copias. Aunque el final de los ochenta y el arranque de los noventa fueron felices, con conciertos multitudinarios como el de Rio de Janeiro (en 1992, ante casi 200.000 personas) o el de las Olimpiadas de Lillehammer, sus siguientes trabajos fueron sumergiéndolos poco a poco bajo la superficie hasta que, en 1994, la banda se disuelve y sus tres miembros emprenden sendas carreras en solitario. Sin embargo, en 1999 todos vuelven al redil, y en 2002 dan su esperadísimo primer concierto en España, en una gira accidentada ya que tuvo que ser pospuesta un mes por la huelga de controladores aéreos de junio de 2002. Cuatro discos después, volvían a separarse de forma agria, en 2010. Ese mismo año se despidieron de nuestro país con un concierto en Vistalegre, que resultó tristemente afeado por la penosa acústica del recinto. En 2011 se reunieron para un concierto en homenaje a las víctimas de los atentados del 22 de julio en Oslo y Utøya, con la promesa de no volver más a los escenarios. Pero cuatro años más tarde llegaría el que hasta la fecha es su canto de cisne, «Cast in Steel», álbum que fue presentado en una gran gira mundial. Parecía que ese sería el final de A-Ha, y no hubiera sido una final malo: habían vendido cien millones de discos. Pero, cosas de la vida, ahí ha vuelto «Take on me» al rescate. El videoclip de la canción ha vuelto a ser noticia porque ha superado los mil millones de reproducciones en YouTube, y ha vuelto a poner al grupo en circulación. El próximo 27 de junio, se les podrá ver de nuevo sobre el escenario en el festival Rock in Rio de Lisboa.<iframe width="500" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/djV11Xbc914" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
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Un brote en una secta convierte a Corea en la nueva frontera del coronavirus
Corea del Sur ha detectado 51 nuevos casos de infección por el nuevo coronavirus en 24 horas, la mayoría de ellos en miembros de una secta cristiana, en un brote que ilustra la dificultad de contener el patógeno. Otro brote más pequeño se ha iniciado...
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«Una novelita lumpen», la luz de Roberto Bolaño
El novelista chileno Roberto Bolaño murió el 15 de julio de 2003 -tenía cincuenta años- en Barcelona. Apenas unos meses antes se había publicado «Una novelita lumpen», editada por Montadori. Rakel Camacho, autora y directora de la adaptación que sube al escenario de El Pavón Teatro Kamikaze, explica que ««Una novelita lumpen» trata de la infelicidad y de las recompensas falsas dentro de la infelicidad, de la valentía para cambiar de rumbo y crear un futuro inexistente, y de la lucidez súbita sobre el rumbo real de la vida de cada cual: un pedazo de realismo inteligente sin sermones ni moralinas. Es una poesía frágil pero rotunda, y una maravillosa apuesta para el teatro, un delicado reto». La adaptación es una producción de la joven compañía La Intemerata. El reparto está compuesto por Rebeca Matellán, Diego Garrido, Jorge Kent y Trigo Gómez. Mireia Vila firma el espacio escénico, Vanessa Actif el vestuario, Sammy Metcalfe la música, Javier Jarillo el vídeo, Mariano Polo la iluminación y Julia Monje el movimiento escénico. Situada en Roma -la novela fue impulsada por el editor Claudio López, que quería crear una colección de libros relacionados con ciudades o ambientados en estas-, «Una novelita lumpen» presenta el relato de una mujer, Bianca, a partir del momento de su vida posterior a la temprana muerte de sus padres en un accidente automovilístico. ««Ahora soy una madre y estoy casada, pero no hace mucho fui una delincuente. Mi hermano y yo nos habíamos quedado huérfanos. Eso de alguna manera lo justificaba todo. No teníamos a nadie. Y todo había sucedido de la noche a la mañana». Así comienzo la novela que vamos a llevar a escena -cuenta Rakel Camacho-. De manera directa, sencilla y brutal. Bolaño nos atrapa en una atmósfera de ensoñación repleta de imágenes en las que Bianca, joven adolescente, acompañada por su hermano, se adentrará en el universo adulto descubriendo las peores y más intrigantes facetas de la sexualidad y la delincuencia». Con el paso del tiempo, sigue la directora, Bianca y su hermano van dejando los estudios. «Bianca -sigue la directora-comienza a trabajar en una peluquería como lavadora de cabello y su hermano en un gimnasio. Es en este lugar donde conoce a dos hombres mayores que ellos, que se van a instalar a su casa durante un tiempo indeterminado, y que acompañarán a Bianca en su camino a la madurez, a través de las peores y más interesantes facetas de la sexualidad y el engaño». La elección de la novela de Roberto Bolaño no ha sido casual, según Rakel Camacho. «Es un autor muy cinematográfico, pero que requiere de una gran libertad creativa para transformarlo en hecho escénico; su concepción del aquí y el ahora nos ha llevado a proponer una creación impulsada por la dramaturgia de la imagen y la potencia teatral». La obra, añade, «propone «hallar luz dentro de un mundo de tinieblas» sin que el fracaso, la pérdida, la soledad o la pobreza sean quienes acaben gobernando el destino de las personas. Esa sería una de las cuestiones fundamentales: ¿Cómo es posible ver con tanta claridad en la oscuridad? ¿Cómo se sale de ella? La protagonista de la novela lo hace. Su voluntad es su poder». También el lenguaje de Bolaño ha influido en su deseo de llevar esta obra al teatro. «Nos atrae su escritura poética, en la que personajes extremos y extracotidianos habitan un universo donde la palabra es imagen además de contenido».
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