Herramientas
Cambiar el país:
Familia
Familia
La pandemia ha multiplicado las consultas de niños y adolescentes por alteraciones del sueño
La situación de pandemia prolongada ya 12 meses y la incertidumbre de no saber cuándo finalizará esta situación ha repercutido psicológicamente en niños y adolescentes. Según la Sociedad Española de Psiquiatría, ansiedad, alteraciones del sueño, obesidad, y somatizaciones del estrés (cuando la persona sometida a un elevado nivel de estrés o ansiedad comienza a tener síntomas físicos), son problemas que han ido aumentando a lo largo de este año y que ha provocado que se incrementen las consultas en pediatría por estas razones. Tal como explica el doctor Fernando Baixauli, pediatra de Vithas Castellón, Vithas Valencia Consuelo y Vithas Valencia 9 de Octubre, «con las restricciones para paliar los contagios, los niños han perdido totalmente sus anteriores rutinas, aunque van al colegio, no pueden realizar sus actividades extraescolares deportivas, sus paseos con sus amigos o ver por ejemplo a sus familiares más queridos como abuelos o primos. Esto, sumado al miedo a la enfermedad, la angustia por los familiares enfermos, los comentarios de los adultos delante de los niños, las noticias constantes sobre el número de fallecidos y el no recibir respuesta de cuando acabará esta situación, aumentan estos trastornos y está ocasionando problemas de ansiedad, de obesidad y educativos para los más pequeños» y agrega «los niños llevan experimentando durante más de 12 meses emociones como incertidumbre, miedo, ansiedad, problemas de conducta, irritabilidad, desobediencia, enuresis, abuso de las nuevas tecnologías, y por supuesto, problemas del sueño». Un sueño de mala calidad puede afectar al desarrollo físico, emocional, cognitivo y social de los niños. La salud del sueño en los niños es un factor muy importante de cara a su desarrollo físico y psicológico. Por lo tanto, un problema en la conciliación del sueño o los terrores nocturnos persistentes en la infancia puede llegar a afectar a la concentración, el aprendizaje e, incluso, el estado de ánimo del menor. «Tener un hábito de sueño saludable y dormir las horas necesarias es muy importante para el crecimiento cerebral del niño. El gran desarrollo neuronal depende en gran medida de las sustancias que se segregan (proteínas, hormonas, etc.) durante el sueño», comenta el profesional. «Principalmente -subraya el especialista-, los problemas más frecuentes asociados a la situación actual generada por la covid-19 son el insomnio (dificultad para conciliar el sueño) y las parasomnias, principalmente las pesadillas. A esto hay que añadir que, en los niños más pequeños, han aumentado los casos del rechazo a irse a la cama y los despertares nocturnos». Terrores nocturnos Desde que empezó la pandemia han aumentado considerablemente los casos en consulta de niños con trastornos del sueño. Uno de ellos son los terrores nocturnos2, una interrupción del sueño que parecen similares a una pesadilla, pero son mucho más dramáticos. Una alteración que suele manifestarse por una situación de estrés o cansancio. Según el especialista, «durante un terror nocturno, es posible que el niño se siente repentinamente en la cama, grite con angustia, se acelere la respiración y su ritmo cardiaco, esté totalmente sudado, muy asustado o alterado. Su miedo es imposible de calmar, pero después de unos minutos, o un poco más, el niño simplemente se calma y se vuelve a dormir. A diferencia de las pesadillas, que los niños suelen recordar, los niños no recuerdan el terror nocturno al día siguiente porque estaban en un sueño profundo cuando ocurrió y no hay imágenes mentales para recordar». Rutinas de sueño Para evitar estos problemas lo mejor es llevar a cabo unos horarios estables, establecer una rutina diaria y crear un hábitat de sueño confortable. El doctor Baixauli recalca que «es importante que durante la tarde se eviten bebidas de cola, o chocolate y que la actividad física del niño en casa no se desarrolle justo en las horas previas a dormir. Por supuesto, recalcar que el uso de la televisión para conciliar el sueño o la exposición de más de dos horas al día a una pantalla, son factores que favorecerán la vigilia». El problema del sueño también afecta hoy en día a muchos adolescentes. Se produce, por ejemplo, un retraso normal del inicio del sueño y se necesita dormir más que durante los años anteriores. »El adolescente que no duerme de 8 a 10 horas por la noche, no descansa lo suficiente, -afirma el pediatra-, está irascible, tiene difícil despertar y menor rendimiento académico (en las primeras horas de clase). Para eso es clave evitar una hora antes de dormir videojuegos, estudio, móvil, internet… y no usar la tele para dormirse, además no debe estar en su habitación, no consumir estimulantes (cafeína, cola…) y practicar ejercicio físico regular. El objetivo educacional es sensibilizar al adolescente de la importancia que tiene dormir bien y suficiente». Para más información: https://preparadosparacuidarte.com/
3 h
abc.es
La mejor profesora de Primaria de España: «Eliminaría las asignaturas con un horario fragmentado»
Alicia Tojeiro Ríos, profesora del colegio plurilingüe Isidro Parga Pondal de Santa Cruz (Oleiros-A Coruña), ha sido reconocida como mejor docente de España en la categoría de Educación Primaria en los IV Premios Educa Abanca. Considera que no todos los niños aprenden lo mismo, ni lo hacen en el mismo tiempo, «lo que dependerá más de los estilos de aprendizaje de cada alumno y de las experiencias previas que haya tenido, y no tanto de su edad». En su opiniñon, el primer aspecto que se necesita para aprender, es estar y sentirse bien. «Este es le punto de partida. Ser parte de un grupo y sentirse libre de ser él mismo, bajo un clima de respeto y afecto (escuchar). En segundo... Ver Más
3 h
abc.es
«Cuanto antes nos vacunemos todos, incluidos los niños, antes se acabará con el COVID»
Más de 650 profesionales participaron en últimas jornadas organizadas por la SEPEAP para interesarse en los últimos conocimientos y avances de las vacunas contra la Covid. El virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu fue el encargado de a comenzar las jornadas explicando dónde y cómo ha llegado el virus a la situación actual, cómo influyen los murciélagos a la difusión de coronavirus a través de otros animales y recordó que el SaRS-COV-2 es el séptimo coronavirus conocido, y que los más antiguos se remontan a hace siglos. El doctor Ortiz de Lejarazu explicó por qué los niños se infectan de una manera más leve que los adultos. El doctor Marcos López de Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología recordó que los anticuerpos no deben usarse para el diagnóstico. También afirmó que se ha demostrado que los anticuerpos permanecen en el cuerpo al menos durante 7 meses, posiblemente más tiempo y recomendó que los que tuvieran anticuerpos deberían ser los últimos en vacunarse, aunque como luego afirmaría el investigador Federico Martinón, este aspecto sólo debería implementarse si no frenase la vacunación. «Cuanto antes nos vacunemos todos, incluidos los niños, antes se acabará con el COVID y sus variantes». Esta afirmación de López de Hoyos coincide con la realizada por Federico Martínón, quien completó la afirmación explicando que los virus suelen mutar unas 24 veces al año, pero que eso no anula la efectividad de las vacunas, sino que las reduce levemente. Martinón hizo un repaso actualizado sobre las vacunas que se están realizando, donde destacó que entre las 180 candidatas 4 vacunas habían sido ya aprobadas en Europa, y 4 habían sido abandonadas, mientras que 80 de ellas estaban ya en fase de pruebas con humanos. De los 200 millones de vacunas administradas destacó que sólo se habían presentado 4,7 casos de anafilaxia por millón de vacunados en la vacuna de Pfizer y 2,5 por millón de casos en Moderna. Los datos que muestran los resultados de la vacunación dan un alto porcentaje de efectividad y están reduciendo drásticamente las hospitalizaciones y los casos graves de la enfermedad. «Es una excelente noticia la efectividad de las vacunas cuando todavía no se ha cumplido un año de la declaración de la pandemia por parte de la OMS». También destacó que los efectos secundarios de las vacunas son más comunes en mujeres que en hombres. El doctor José María Eiros Bouza dio información sobre las pruebas de detección directa del SARS-Cov-2 y avanzó cómo la cepa más común en Europa es la que salió de España, aunque ahora han tomado fuerza las variantes sudafricana, británica y brasileña, futo de mutaciones normales de cualquier virus. La pediatra de atención primaria Reyes Mazas recordó los efectos del COVID-19 en la población pediátrica y cómo sus manifestaciones fueron en general leves e incluso más relacionadas en esta época con lesiones con gel hidroalcólico y los efectos negativos del confinamiento. La doctora Gortázar, del ámbito hospitalario contó su experiencia con la enfermedad en el hospital y cómo la mayoría de los niños tuvieron síntomas leves y los más graves sufrieron un síndrome inflamatorio multiorgánico, similar al de Kawasaki. El Dr. Andrés Fernández, médico de familia en Atención Primaria en Cantabria, que nos recuerda los protocolos y medidas tomadas en los centros de Atención Primaria para lidiar con el COVID. El doctora De la Flor y el enfermero Raúl Ayala también analizaron la respuesta de los centros de salud para gestionar la pandemia y el tratamiento de sus pacientes. El doctor Reinhard Wallmann, epidemiólogo responsable de salud pública del gobierno de Cantabria fue el encargado de mostrar cómo se obtuvieron y se trabajan los datos del Coronavirus en una comunidad autónoma y cómo el tratamiento de estos datos estadísticos da la oportunidad de anticipar acciones y mejorar la respuesta de los sistemas públicos de salud. Estos datos muestran entre otras cosas que la vacunación de los mayores de 65 años en residencias ha hecho que sus hospitalizaciones sean ya menores que las de la población que no vive en las mismas. La parte final de las jornadas incluyeron aspectos de esta pandemia que han afectado a los cambios en la organización del trabajo de los profesionales, un trivial de preguntas para evaluar los conocimientos adquiridos y una sesión de coaching con las enfermeras Silvia Bernárdez y Belén Rubira para tratar un aspecto fundamental durante este tiempo, que ha sido el impacto emocional de la pandemia.
abc.es
Un grupo de enfermeras da el primer paso para acoger niños con enfermedades raras del programa AcogER
En dos años, Acoger Plus Enfermera, puesto en marcha por el Consejo General de Enfermería y la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), ha conseguido que más de 30 familias den el primer paso para acoger a uno de estos menores con patologías poco frecuentes, potenciando la acogida por parte de enfermeras. Como apunta Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, «hay a quien esta cifra puede parecerle pequeña, sin embargo, es todo un éxito porque partíamos de un escenario en el que el interés era muy escaso. Estamos muy satisfechos de habernos sumado a FEDER en este proyecto». Coincidiendo con el Día Mundial de las Enfermedades Raras, 28 de febrero, ambas instituciones relanzan ahora esta campaña con un nuevo vídeo, donde recuerdan que la acogida es una oportunidad para que los niños y chavales que viven en centros de menores puedan disfrutar de la estabilidad y el cuidado de una familia. «Sabemos que es una carrera de fondo porque la acogida es un proceso largo que requiere de un gran compromiso y responsabilidad por parte de quienes dan este paso, pero cada persona que se pone en contacto con nosotros a través de Acoger Plus Enfermera es una oportunidad más para estos niños», afirma Pérez Raya. Recuerdan que el interés de la población en la acogida es, en general, escaso; esto se debe al desconocimiento de lo que supone el proceso en sí. Además, quienes sí manifiestan una preocupación por la situación de estos niños y deciden ir más allá, suelen optar por aquellos que no presentan ninguna enfermedad. Al respecto, Pérez Raya recuerda que con este proyecto se quiere dar a conocer la acogida como una opción para que estos niños y chavales disfruten del cariño y el cuidado de una familia. «Cuando hablamos de niños que tienen algún problema de salud, muchas familias se echan para atrás por miedo y hay que entenderlo. Y es ahí donde la formación, conocimiento y experiencia de las enfermeras y enfermeros son un valor añadido», señala. «Somos conscientes de que esta no es una opción que pueda plantearse todo el mundo. Nuestro estilo de vida, el trabajo a turnos, la inestabilidad laboral y en los últimos meses la pandemia hace que sea difícil plantearse opciones como esta. Pero también es cierto que hay personas que sí tienen la opción de hacerlo y quizás no se lo hayan planteado nunca porque desconocen esta situación y es ahí adonde queremos llegar. La experiencia nos dice, además, que cuando una familia acoge uno de estos niños recibe más de lo que da», añade. «Queremos dar las gracias al Consejo General de Enfermería por su apoyo a nuestro colectivo y por hacer posible este proyecto. A través de su compromiso conseguimos dar un paso más hacia la mejora de la calidad de vida de los menores con enfermedades poco frecuentes que se encuentran en el Servicio de Protección a la Infancia», agradece Juan Carrión, presidente de FEDER y su Fundación.
abc.es
Niños «con cables» por enfermedades digestivas sin nombre
Natalia ha pasado siete de sus 10 años entre las paredes de un hospital. Desde que llegó al mundo junto a su gemela, se ha sometido a siete cirugías de corazón. A día de hoy aún no tiene diagnóstico, pero su enfermedad implica un fallo intestinal y complicaciones cardiacas que descartan la posibilidad de un futuro trasplante. Ella vive conectada 17 horas al día a una máquina para nutrirse a través de un catéter. «La enfermedad de mi hija no tiene ni nombre», lamenta su madre, Sara, desde la residencia madrileña de Nupa, una ONG que ayuda, desde 2006, a niños, adultos y familias con fallo intestinal, trasplante multivisceral y nutrición parenteral (intravenosa). Antes, esta casa para «niños con cables» estaba llena de familias, pero el Covid les ha obligado a reducir sus encuentros a lo imprescindible. Sara, mamá de Natalia - Isabel Permuy El 85% de los pacientes y usuarios de NUPA son de fuera de la comunidad de Madrid, lo que significa que necesitan trasladarse a la capital para ser atendidos en el Hospital La Paz, y pasan semanas o meses lejos de sus hogares. En muchos casos dependían de pagar un alojamiento (gastos entorno a los 900 euros de hospedaje al mes) o, incapaces de asumir tan altos costes, recurrían a los pasillos del hospital o al coche aparcado en las inmediaciones. Es por esto que NUPA ha creado la residencia de acogida ‘Igual que en casa’, la residencia ubicada en Calle Pedro Rico 27 es un hogar para las madres y padres cuyos niños pasan largas internaciones en el hospital y precisan. La residencia tiene sus puertas abiertas hace ya dos años y planea seguir recibiendo a muchas más familias.
1 d
abc.es
Crecer con piel de mariposa: «Hay heridas que merecen la pena»
Las gemelas Carla y Noa (6 años) nacieron prematuras y pasaron unos días en la incubadora de la Maternidad de O'Donnell (Madrid). Pronto, los médicos percibieron que, más allá de esa llegada temprana al mundo, algo no iba bien. En veinte días, sus padres, Pedro y Verónica, recibieron el diagnóstico: epidermólisis bullosa, más conocida como piel de mariposa, una enfermedad rara, genética e incurable que afecta a cerca de 500 personas en España. Los afectados por esta dolencia tienen que vendar su cuerpo a diario para evitar las heridas y ampollas que les puede generar el más mínimo roce. Actividades cotidianas como andar o comer se convierten en todo un reto. «Desde ese momento nos cambió la vida totalmente. Todo lo que es la ilusión de ser padres se viene un poco abajo, porque te das cuenta de que tus niñas tienen un problema poco frecuente, Hemos tenido que aprender a ser padres de gemelas y enfermeros a la vez. Y hemos aprendido preguntando a otras familias, hablando con especialistas, técnicos de la ONG Debra... A veces aprendemos por ensayo y error, y eso es duro», explica a ABC Pedro, el padre de estas 'Leonas sin escudo', como las han bautizado en redes sociales. «A sus 6 años son como pequeñas adolescentes, muy conscientes de lo que pueden o no pueden hacer. Les encanta jugar con otros niños, pero saben también a quienes se pueden acercar porque son niños más tranquilos. Les encanta dibujar, cantar, bailar...», admite este padre, que reconoce que han tenido que dar también un curso exprés sobre la piel de mariposa a los profesores del cole adaptado al que van Carla y Noa. «Nosotros no les ponemos límites, intentamos que hagan una vida lo más normal posible. Si se hacen heridas, nuestro lema es que hay algunas que merecen la pena», admite este padre. En su casa, Pedro y Verónica tienen una habitación habilitada solo para las curas que necesitan sus pequeñas cada día. Para retirarles los vendajes que protegen su cuerpo y ponerles apósitos nuevos, lo mejor es hacerlo en una bañera. La Seguridad Social les cubre el material de curas básico, pero Carla y Noa necesitan también medicamentos y cremas que elevan su factura farmaceútica hasta los 200 o 300 euros. Verónica tuvo que dejar de trabajar para atender a sus hijas, y Pedro cambió también de empresa para tener una mayor flexibilidad laboral. En el hospital madrileño de La Paz, centro de referencia para estas dolencias, tratan a más de 200 familias que vienen de toda España. «Carla y Noa son ya de la familia», reconoce Raúl de Lucas Laguna. jefe de la sección de Dermatología Pediátrica. «En esta enfermedad, el más mínimo apoyo o roce puede generar un traumatismo, pero a veces también hay afección de mucosas, unión de los dedos, contracturas, problemas de alimentación... Una valoración de estos pacientes exige descubrirlos de forma completa, para realizar también un diagnóstico precoz de posibles tumores, y es más complicado hacerlo sin un baño, sin humedad. A veces hace falta el apoyo de anestesista o la unidad del dolor. Y además hay que entrenar a las familias para que los padres aprendan a hacer las curas necesarias a sus hijos, una labor a la que nos ayuda también el equipo de enfermería. Y es mejor hacerlo en un espacio adecuado, con la intimidad necesaria», añade este experto. Pronto, esta tarea será mucho más fácil gracias a la creación de una nueva unidad pediátrica de curas, impulsada por la ONG Debra y la Fundación Solidaridad Carrefour. Cuando las niñas eran pequeñas, cuentan Pedro y Verónica, muchos médicos de Urgencias no sabían ni cómo coger a sus niñas. Ahora, los profesionales conocen cada vez más la enfermedad. Sin embargo, lamentan los familiares, «la investigación está muy parada». «Es muy importante también que haya centros de referencia para poder hacer un estudio genético que nos ayude a identificar estas mutaciones», puntualiza De Lucas. Una inspiración para los pequeños La ONG Debra, prácticamente única organización a nivel nacional que apoya a estas familias, la fundaron hace casi tres décadas los padres de Íñigo Ibarrondo. «Los padres primerizos que tienen un bebé con epidermólisis bullosa y ven que hay alguien como yo, que ya ha pasado parte de su vida con cierto éxito,, comprueban que hay un futuro, un camino, por muy tortuoso que sea, una historia más allá del día a día. Ver que yo me desenvuelvo con normalidad les plantea una historia a largo plazo esperanzadora, y eso es fantástico», cuenta este veinteañero, que comenzó a estudiar Ingeniería y pronto se animó a diseñar un traje que protegiese su delicada piel. «Hasta que el Covid canceló el mundo en general, estaba viendo cómo pulirlo para que fuera algo factible. Puede ser útil también para problemas similares como grandes quemados o úlceras grandes», admite. Este joven, que reconoce que no se imagina cómo sería haber crecido con una piel fuerte que realmente le proteja, cree que «dentro de lo inevitable», su familia le brindó una infancia «lo más normal posible». Las curas de poco más de dos horas que se tiene que hacer cada dos días, su paso periódico por el quirófano para rehabilitar parte de su piel, así como el delicado equilibrio que debe mantener en su alimentación y estado físico, condicionan su día a día. Mientras la ciencia avanza en cuestiones claves como la terapia génica, algo que llevará «décadas», según Ibarrondo, este joven cree que hay que seguir trabajando para mejorar los tratamientos y cuidados, «para que las curas sean más breves, afecten lo mínimo y logremos una mayor libertad», pide.
1 d
abc.es
«En un partido de fútbol descubrí la enfermedad que estaba sufriendo mi hijo»
Un partido de fútbol fue el que abrió los ojos a María sobre la nueva realidad que estaba viviendo su hijo. Aquel día, durante el encuentro, Mario, de 7 años, se paró en el centro del campo y se tocó el pelo varias veces. En repetidas ocasiones, volvió a pararse sin motivo alguno y se sopló las manos de forma consecutiva mientras el resto de compañeros seguía con su competición. «Justo ese día, mi hermano vino a verle jugar y me comentó que debía llevarle al médico porque los movimientos repetitivos que hacía no eran normales. Me auguró que lo más seguro es que tuviera Síndrome de Tourette, algo que mi hermano conocía bien por padecerlo, tal y como el... Ver Más
1 d
abc.es