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2020: un año "extremadamente cálido" en España que recalentó el aire y el mar a niveles récord
2020 fue "extremadamente cálido" en España. Tanto el aire como las aguas del mar registraron temperaturas globales de récord: fue el año más caluroso desde que hay registros (1961) empatado con 2017, según el análisis climático de la Agencia Estatal de Meteorología. La temperatura media de la península ibérica fue de 14,7ºC, un grado por encima de la media histórica de referencia 1981-2010.El calentamiento global que altera el clima se deja notar especialmente en la peninsula ibérica y 2020 ha puesto un nuevo clavo: de hecho, el curso pasado vio cómo subió mucho el termómetro general, a pesar de que se estaba produciendo el fenómeno de La Niña, que tiende a refrescar la atmósfera planetaria mientras que en 2017 se producía El Niño que tiende a recalentar, indican en la AEMET. La consecuencia directa en la vida de los ciudadanos es que se padecen picos térmicos con mucha más frecuencia: "En la última década hemos registrado el triple de días de calor extremo de lo esperable si no hubiera cambio climático", ha explicado el meteorólogo Rubén del Campo. El año pasado se produjo la tercera ola de calor más larga desde 1975.Los análisis de la AEMET cofirman que España es un punto especialmente vulnerable al calentamiento global y el cambio climático. "Se está recalentando más rápidamente que muchas otras partes del planeta", concede Del Campo. La temperatura media española ha subido 1,7ºC desde la época preindustrial de mediados del siglo XIX. Pero tres cuartas partes de toda esa subida (1,3ºC) se ha producido desde 1960, en solo 60 años.Además del aire, la Agencia ha confirmado que las aguas marinas circundantes también absorbieron gran cantidad de calor: el segundo año más caluroso para el medio marino. La temperatura media en la aguas del litoral español estuvieron 0,5ºC por encima de la media, pero en el Mediterráneo, ese aumento llegó a 1ºC. "Las mayores anomalías de temperatura se registraron en las aguas situadas entre las costas de Barcelona, Tarragona y norte de Baleares", detalla el análisis de los meteorólogos.El exceso de calor en el mar dispara toda una batería de procesos de degradación como la acidificación del medio que deriva en "mortandades masivas" de especies, como analizaba la Oficina Española de Cambio Climático en 2017. Las olas de calor que se multiplican en España también terminan por notarse en las aguas del mar.Además de la tendencia global de la temperatura, el cambio climático está impactando medinte fenómenos extremos cada vez más recurrentes: sequías, precipitaciones torrenciales, tempestades..."tienen un gran impacto social por su carácter extraordinario y de gran intensidad que pueden producir daños en bienes y personas", lo describe el informe de la AEMET. El año pasado destacó la borrasca Gloria, "un temporal histórico" en el área mediterránea, la entrada "extraordinaria" de polvo en suspensión en las Islas Canarias en febrero, la ola de calor del 25 de julio al 2 de agosto o ciclón Alpha que atravesó la península en septiembre.
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El exceso de mortalidad en la pandemia: a las 46.000 muertes de más de la primera ola se suman ya 34.000 desde septiembre
Nunca en España habían fallecido más de 12.000 personas en una semana... hasta ahora. En el pico de mortalidad de la epidemia del coronavirus -entre el 23 de marzo y el 5 de abril- murieron por todas las causas en España 20.000 personas a la semana durante 21 días consecutivos. La cifra de fallecimientos registrada es la mayor en 45 años de historia democrática.Una epidemia que ha vuelto a mostrar sus efectos en la sobremortalidad en la segunda, tercera y cuarta ola de Covid-19. Aunque los registros volvieron a hablar de más muertes de las esperadas en julio y agosto, no todas eran directamente atribuibles a la COVID-19: una gran parte estaba vinculada a los episodios de calor tradicionales del verano. Sin embargo, todos los datos (incluyendo las muertes oficiales contabilizadas por Sanidad) indican que el exceso de más de 34.000 muertes registrado desde finales de septiembre está en gran parte vinculado al virus, directa o indirectamente. De esta sobremortalidad, 18.000 provienen de la segunda ola (meses de septiembre a noviembre) y los 16.000 restantes en la tercera ola y cuarta ola (meses de diciembre a mayo).Precisamente, entre enero y diciembre del pasado año se registró un exceso de 69.000 muertes por encima de las esperadas en España. Con estos datos, 2020 sería el año más mortal de la historia democrática de España tanto en números absolutos como ajustando por población, según cálculos realizados por elDiario.es.Este gráfico muestra el resultado del análisis de elDiario.es de los microdatos individuales de las más de 15 millones de muertes registradas en España -desde 1975 hasta 2019- en la estadística de defunciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) y las cifras de vigilancia diaria -2020 y 2021- del Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Ver metodología.Hay que tener en cuenta que las cifras de mortalidad durante la epidemia son una estimación respecto a la estadística definitiva de defunciones ya que el sistema solo incluye los registros civiles informatizados –93% de la población– y el Instituto Carlos III hace una extrapolación a toda la población. Además, pueden existir retrasos en la notificación de las defunciones de las últimas semanas.Aún con eso, las cifras de muertes ya reflejan el mayor pico de mortalidad de la historia reciente incluso ajustando los datos por población.¿Cómo se compara la epidemia del coronavirus con otros repuntes de la mortalidad en comparación con los últimos años? Lo analizamos comparando las cifras de 2020 y 2021 con las muertes diarias de los peores brotes de gripe y olas de calor de las últimas dos décadas. Selecciona el primer, segundo o último cuatrimestre para ver cada periodo.Las diferencias en el impacto de la mortalidad de la crisis del coronavirus son palpables entre comunidades autónomas. Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha y Catalunya fueron las regiones más afectadas por el aumento de las defunciones durante la primera ola de la epidemia.Son además las zonas en las que el virus ha actuado con mayor virulencia, en atención a los datos publicados por el Ministerio de Sanidad. Los picos son claros: en la Comunidad de Madrid, los fallecimientos en la semana más mortal de la epidemia se cuatriplicaron respecto al promedio de los últimos 20 años.Un aumento de la mortalidad que alcanzó su pico en los meses de marzo y abril, durante el confinamiento domiciliario, pero que se ha repetido, con menor intensidad, en la segunda ola del coronavirus. Aun así, en algunas comunidades el exceso de mortalidad desde septiembre ya supera las cifras registradas durante el confinamiento domiciliario. Son los casos de Andalucía, Murcia, Galicia, Aragón, Asturias, Canarias y Baleares. Hay que tener en cuenta que en algunos territorios, como Aragón, Cantabria, Castilla y León o La Rioja, las cifras de defunciones están más extrapoladas que en el resto de regiones porque cuentan con menos registros informatizados, por lo que las cifras son una estimación menos exacta que en otras comunidades. En 2018, por ejemplo, el MoMo solo registró el 77% de las muertes que se inscribieron en las provincias de Castilla-La Mancha frente al 99% de Euskadi.El siguiente gráfico muestra la comparación del número de muertes semanales en cada comunidad respecto a las muertes registradas en los últimos 20 años.Si quieres comparar los datos detallados de mortalidad desde 1975 hasta la actualidad en cada comunidad autónoma, haz click aquí.El colapso de hospitales, funerarias y registros civiles se enmarca en una situación sin precedentes en la historia de España. Los 20 días con mayor número de muertes desde el inicio de la democracia se ubican todos entre finales de marzo e inicio de abril de 2020, según las defunciones registradas en el sistema MoMo.Hasta la fecha, el día con mayor número de fallecimientos había sido el 13 de enero de 2017 –brote de gripe– con 1.759 muertes. El 31 de marzo del pasado año, más de 3.000 personas fallecieron en un solo día, según la estimación del MoMo.Por edades, la mayor diferencia entre las muertes esperadas según el MoMo y las registradas oficialmente se encuentra entre las personas más mayores. El exceso de muertes entre los fallecidos con más de 74 años es ya de un 63% sobre lo esperado hasta el 28 de abril. Entre 65 y 74 años, de un 46%.Muchos expertos piden tiempo para saber qué parte del exceso de mortalidad es achacable al virus. Además, el exceso de muertes registrados por el MoMo también pueden estar algunas que no sean directamente atribuibles al COVID-19. Por ejemplo, la muertes indirectas pueden haber aumentado durante la saturación del sistema sanitario y otras muertes accidentales se pueden haber reducido durante la situación excepcional de confinamiento.Para comparar con más detalle cómo está afectando la crisis del COVID-19 en cada comunidad autónoma, mostramos la evolución de las muertes semanales en cada región desde 1975 hasta la actualidad.Las cifras muestran el número total de defunciones en cada semana del año registradas en cada comunidad autónoma, según las cifras de la estadística histórica de defunciones hasta 2019 y del proyecto MoMo para 2020 y 2021. Selecciona una comunidad y explora los datos.Para esta información se han analizado los microdatos individuales de todas las defunciones registradas en España entre 1975 y 2019 del Instituto Nacional de Estadística (INE). Para cada muerte, se ha identificado el día de la defunción y la comunidad de inscripción del fallecimiento.Se han identificado 1.298 fallecimientos ubicados en días inexistentes (31 de noviembre o 30 de febrero) entre 1975 y 1983. Estas muertes se han incluido entre las del último día de esos meses.Las estadísticas de muertes registradas en España desde enero de 2020 hasta la actualidad provienen del sistema de monitorización de la mortalidad (MoMo), que ha publicado los datos históricos de los últimos dos años. Esta herramienta se utiliza para alertar de excesos de muertes por olas de calor o epidemias de gripe.Estas cifras son una extrapolación ya que el sistema se alimenta de las defunciones inscritas en los registros civiles informatizados (94% de los fallecimientos finales) y el Instituto Carlos III estima las muertes en función del porcentaje de registros digitalizados en cada comunidad. Además, pueden presentar retrasos en las notificaciones. Las comunidades con menos registros civiles informatizados pueden una estimación menos precisa que el resto en sus cifras de defunciones respecto a las definitivas. Son los casos de Aragón (detectó el 80% de las muertes registradas finalmente en 2018), Cantabria (78%), Castilla y León (77%), Comunidad de Madrid (87%) y La Rioja (77%).
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La Iglesia cambia el Derecho Canónico para juzgar a los curas pederastas por abusos y no por 'romper el celibato'
Ya no se trata de romper o no el celibato sacerdotal, sino de hacer justicia y comprometerse con las víctimas. El Vaticano incluirá en su Código de Derecho Canónico un artículo "específico referido a los delitos contra menores" con el que juzgar a los clérigos pederastas. Una figura que hasta la fecha no figura en las normas que rigen el derecho de la Iglesia católica. ¿Por qué? Porque, todavía hoy, un cura juzgado por abusos en el ámbito canónico lo es por delitos relacionados con la ruptura de su castidad. Tal y como adelanta La Croix, el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos tiene prevista una modificación del Código de Derecho Canónico para incluir un "delito contra la vida, la dignidad y la libertad del hombre", dentro de un nuevo título tipificado como "Delitos contra la vida, la dignidad y la libertad del hombre", que incluirá "un canon específico referido a los delitos contra menores".Así se recoge en una carta enviada por el presidente del 'ministerio de Justicia' vaticano, Filippo Iannone, y su secretario, el español Juan Ignacio Arrieta, a los obispos de Inglaterra y Gales, que habían hecho esta sugerencia a través de la IICSA, un grupo de investigación independiente que ha analizado la realidad del abuso sexual en diferentes organizaciones de la sociedad, entre ellas la Iglesia católica. Y que ha llegado a la conclusión de que los términos, en el ámbito penal (también en el canónico), son muy relevantes.Y es que el actual Código de Derecho Canónico prevé el castigo del abuso sexual cometido por sacerdotes contra menores en virtud de la no observancia del sexto mandamiento de la Biblia –"No cometerás adulterio"–, algo que el propio Vaticano reconoce como "obsoleto". ¿Un cura pederasta comete adulterio abusando de un niño? "Esto ya no es adecuado para satisfacer las demandas de un enfoque contemporáneo de los delitos sexuales contra menores", explicaba en una reciente carta el presidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, Vincent Nichols, que ha sido contestada por Roma."Los sistemas civiles no individualizan los delitos utilizando los Diez Mandamientos", clamaban los obispos británicos, que reclamaban al Vaticano una reforma que muestre "la menor ambigüedad posible" y permita la colaboración plena de la Iglesia católica con la justicia civil."Dada la gravedad del tema que nos ocupa, es importante que las autoridades civiles puedan comprender, de manera clara e inequívoca, qué actos se incluyen en las sentencias penales canónicas", apuntó Nichols. Dos semanas después, el Vaticano confirmaba que ya se está trabajando en dicha reforma. De hecho, la revisión de la normativa podría aprobarse en junio, coincidiendo con la nueva ley que regulará la Curia romana.La pasada semana, se cumplieron dos años de que el Papa aprobaba una normativa que obligaba a las conferencias episcopales y obispados de todo el mundo a adecuarse a las normativas civiles, y abrir oficinas de atención a las víctimas de la pederastia. Ahora, parece que es el Vaticano quien está dispuesto a 'aggiornarse' con la justicia civil. Pese a ello, todavía queda mucho por trabajar en transparencia, como demuestra el caso español: sólo después de reiteradas peticiones periodísticas, y tras haber negado tener datos, los obispos ofrecían cifras confirmadas por la Santa Sede: apenas 220 casos (de sacerdotes, no de laicos o religiosos no sacerdotes) en las dos últimas décadas, unos datos muy alejados de la realidad comparada de otros países del entorno. Y, al tiempo, persiste la negativa de llevar a cabo una investigación global sobre los abusos en la Iglesia de nuestro país.Toda la información en www.religiondigital.org
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El Congreso da un pequeño paso hacia la regulación del cannabis con fines médicos
Pequeña victoria del movimiento cannábico. O de parte de él, al menos. El Congreso ha aprobado una propuesta del PNV para la creación de una subcomisión de Sanidad que analice experiencias internacionales de regulación del cannabis para uso medicinal. Es, será, lo más cerca que ha estado nunca el Parlamento de estudiar la legalización del consumo de cannabis con fines terapéuticos.La propuesta ha salido adelante con el apoyo de todos los partidos, excepto PP y Vox, únicas formaciones que se oponen a siquiera crear un órgano que estudie una regulación. Los populares han afirmado que no existe evidencia científica para hacerlo y que no es el momento; el partido ultra cree que hay demasiadas comisiones ya en funcionamiento.Una buena noticia para los regulacionistas es que el PSOE haya aprobado la propuesta, ya que se considera el partido clave en la cuestión: la izquierda es pro regulación, los nacionalistas también y la derecha está en contra. Entre medias, los socialistas inclinan la balanza. Este jueves han dado el "sí" con cautela y recordando sus dudas respecto a la evidencia científica palmaria en la cuestión, aunque también ha admitido su portavoz, Daniel Vicente Viondi, los pasos que han dado tanto la ONU como el Parlamento europeo en pro de una regulación. "Este es el momento", ha sostenido Viondi en relación a la necesidad de estudiar la cuestión. "Es aquí y ahora".El PNV explica en su propuesta que el objetivo de la subcomisión será "analizar las experiencias promovidas por Gobiernos de distintos países en la regulación del cannabis para uso médico, así como la evidencia científica existente al respecto (...). Su objeto será conocer esas experiencias, así como escuchar las voces de cuantos agentes se considere oportuno para que, de forma rigurosa y científica, nos sirva para avanzar en los cambios legislativos necesarios y dar respuesta a tantas y tantas personas y colectivos de pacientes, así como profesionales médicos y científicos que demandan su regulación".Esta afirmación del PNV tiene su respaldo demoscópico. El apoyo a la regulación del cannabis es masivo en la sociedad, según una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas que cifra en un 90% el apoyo a la regulación terapéutica y en un 48% (con un 40% en contra) a la regulación integral.Que se haya aprobado una subcomisión que estudie el asunto es un primer paso, pero el camino por andar aún es largo. Una hipotética regulación del cannabis, bien sea en su vertiente medicinal como se propone ahora o en su versión integral como demandan algunos colectivos y defienden partidos como Unidas Podemos, Más Madrid o ERC, necesita el apoyo del PSOE, y los socialistas no se han mostrado muy por la labor hasta ahora. En repetidas ocasiones ha sostenido el partido que "no existe evidencia científica suficiente" para regular el cannabis medicinal, tanto en respuestas parlamentarias a otros partidos como en preguntas de la prensa.Los defensores de la regulación se sorprenden ante el hecho –la contradicción, lo llaman ellos– de que mientras se niega la evidencia científica, España autorice el cultivo de cannabis en su territorio y la exportación de la planta a otros países que sí tienen programas medicinales. Es el caso, por ejemplo, de Linneo Health, la empresa de Juan Abelló que tiene una de las licencias que otorga la Agencia Española de los Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) a discreción. "No tiene sentido que aquí nos digan que no mientras exportan a otros países", sostiene Carola Pérez, presidenta del Observatorio Español de Cannabis Medicinal (OECM) y una de las personas que más ha trabajado por una regulación del cannabis con fines terapéuticos.La diputada del PNV Josune Gorospe, promotora de la iniciativa, ha recordado que la regulación medicinal se da en muchos países del entorno español, como Francia, Italia, Alemania o Portugal, entre otros. "Suponemos que ellos se basarán en evidencias científicas", ha ironizado en su intervención acerca de la postura histórica del PSOE, aunque después ha recordado que la nueva ministra de Sanidad, Carolina Darias, sí ha afirmado en alguna ocasión su disposición a al menos explorar el terreno.También ha sostenido la diputada vasca que aunque su grupo es partidario de una regulación integral, por una cuestión de "pragmatismo" y "urgencia" han optado por empezar por la medicinal. "Es más importante la salud y la dignidad de las personas que otras cuestiones como la libertad", ha explicado, tras argumentar que durante el confinamiento y en los meses de pandemia muchos usuarios de cannabis medicinal "se han visto empujados" al mercado negro.Pérez y el OECM, como varios partidos de la Cámara, defienden como concepto una regulación integral, pero a la vez son conscientes de que esta tiene mucha resistencias en España y creen que empezar por el terapéutico es un principio. "Somos millones de personas que vivimos con dolor, necesitamos esta regulación", explica Pérez. "Pero viendo que hasta la Organización Médica Colegial sigue diciendo que no hay evidencia... "Solo queremos –explica en relación a la subcomisión aprobada– que se escuche a los expertos". Y zanja: "Que hoy no se votaba la legalización siquiera, pedimos un guiño nada más".El OECM cree que los partidos que rechazan la regulación bajo el argumento de que no hay evidencia científica (PP y PSOE, principalmente) se han quedado atascados en el pasado. Y ofrece argumentos para sostener su afirmación. La más clara es que, recientemente, la ONU sacó el cannabis de la lista IV de fiscalización de sustancias estupefacientes –la más restrictiva de sus listas y la que incluye sustancias sin propiedades terapéuticas– y defendió que sí tiene propiedades terapéuticas. Se da la contradicción, además, de que mientras el Gobierno en España defiende oficialmente que no existe evidencia científica al respecto, en la votación de la ONU de Viena del pasado diciembre su representante votó a favor de la postura de la ONU, reconocimiento terapéutico incluido.El OECM se congratula por haber salvado lo que consideran la última bala por la regulación. Era el momento, sostiene Pérez. Con cada vez más países creando programas medicinales, otras naciones como Uruguay o Canadá regulando también el uso integral, el apoyo creciente de la sociedad, la relajación de la ONU y las condiciones del país para ser una potencia en la producción de cannabis (algunos cálculos hablan de un posible mercado de hasta 3.000 millones de euros al año para España), ahora era el momento, sostienen. Además, España cuenta con uno de los grupos de investigación sobre los efectos médicos del cannabis más potentes del mundo en la Universidad Complutense de Madrid.El Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo de Cannabis (OECCC) emitió un comunicado en el que celebra la apertura de la subcomisión y pide que "la futura regulación sea para ayudar a las personas y no a las empresas".
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La agónica lucha de las células contra el coronavirus en las personas que murieron por la COVID-19
Una gran parte de las complicaciones que sufren las personas afectadas por la COVID-19 no se produce por el propio coronavirus, sino por una respuesta inmunitaria desproporcionada o alterada. Así, controlar esta respuesta defensiva extrema es clave para disminuir la mortalidad por esta enfermedad infecciosa. Sin embargo, limitarnos al sistema inmunitario para explicar qué ocurre en la infección es simplificar una compleja historia microscópica donde son protagonistas las diversas células del cuerpo humano y los viriones (partículas virales) de SARS-CoV-2.Los estragos que el coronavirus provoca en las personas afectadas de mayor gravedad por la COVID-19 son bien conocidos por los profesionales sanitarios que las atienden en las UCI. Los pulmones se encharcan hasta tal punto que el individuo se asfixia a pesar de los grandes esfuerzos que haga por respirar, y también pueden producirse coágulos sanguíneos que terminen afectando a diversos órganos y tejidos, hasta el extremo de provocar fallo multiorgánico.Aunque las consecuencias a simple vista de los daños por la COVID-19 en su forma más grave son bastante bien conocidas, los efectos en el mundo de lo microscópico presentan muchas más incógnitas. Un gran equipo de investigadores de diferentes hospitales y centros de investigación de Estados Unidos ha publicado recientemente en la revista científica Nature los resultados de uno de los mayores estudios sobre cómo el nuevo coronavirus daña a las células del cuerpo humano y cómo estas intentan, sin éxito, reparar este daño. La investigación ha sido posible gracias a la creación de un gran biobanco –con 420 muestras procedentes de autopsias de fallecidos por la COVID-19– desarrollado para estudiar en profundidad esta enfermedad.El equipo analizó la expresión génica de células individuales a partir de 24 pulmones, 16 riñones, 16 hígados y 19 corazones de 32 donantes que habían fallecido por la COVID-19, en comparación con las células de individuos sanos o con otras enfermedades. Además, también se realizó una observación microscópica de 14 pulmones. Los científicos se refieren a los resultados obtenidos como un "atlas" celular que ofrece perspectivas críticas sobre cómo la COVID-19 grave provoca lesiones en el cuerpo humano y cómo las células humanas responden a este ataque.Como era de esperar, los científicos encontraron que las alteraciones celulares más drásticas se dieron en los pulmones de los pacientes que murieron por el virus SARS-CoV-2. La cantidad de coronavirus presente en los pulmones era muy variable según la persona. Cuanto mayor era el paciente, más fulminante su fallecimiento (menos días habían transcurrido desde el inicio de los síntomas hasta la muerte). Al igual que habían descrito otros muchos estudios, los análisis confirman que la cantidad de coronavirus en los pulmones es mayor en las etapas más tempranas de la infección. El ARN del coronavirus se detectaba sobre todo en las células que recubren los vasos sanguíneos (las células endoteliales) y en los fagocitos (células inmunitarias que devoran partículas extrañas o a otras que están infectadas, muertas o dañadas) de los pulmones.Los tejidos de estos órganos sufrieron una gran reorganización celular como consecuencia de la infección, especialmente en la superficie interna de los pulmones (el epitelio), en el conjunto de células inmunitarias y de las diversas células que forman el tejido conectivo de los pulmones. Los investigadores detectaron que las células habían intentado reparar, en varias ocasiones, el daño provocado por la grave neumonía desencadenada por el coronavirus. Sin embargo, estas estrategias de regeneración terminaron en fracaso.La lesión más crítica en los pulmones fue la muerte de los neumocitos de tipo I. Estas células recubren la superficie de más del 95% de los alveolos (los saquitos de los pulmones donde se produce el intercambio de oxígeno y CO2 con la sangre) y su destrucción implica la afectación de la función respiratoria. Para intentar paliar este grave daño, los neumocitos tipo II, que producen un líquido especial (el surfactante pulmonar), se multiplican para transformarse en neumocitos tipo I. También lo intentan células concretas de las vías respiratorias, que se diferencian a estos neumocitos de tipo I. Sin embargo, esta acción no llega a dar sus frutos en los pacientes fallecidos por la COVID-19: antes de que las células anteriores puedan convertirse totalmente en aquellos de tipo I, los pacientes mueren. El daño provocado por la COVID-19 en los pulmones es tan grave que resulta imposible para las células regenerar a tiempo estos órganos para asegurar la respiración. Una lucha agónica que termina con el fracaso en la función de los pulmones y la muerte de los pacientes.Las células del hígado, el riñón o el corazón sufrieron cambios significativos en su interior, a pesar de que no se detectó material genético del virus SARS-CoV-2 en ellos. En el caso del corazón, los investigadores observaron que la proporción de células era diferente, con un incremento relativo de las células endoteliales y una reducción significativa de las células musculares cardíacas y de las células que "abrazan" a las células endoteliales (los pericitos). Varios genes se encontraban más activos en algunas o todas estas células como aquellos implicados en rutas de suicidio celular (apoptosis) inducido por estrés oxidativo, en rutas inmunitarias o en la formación de moléculas que participan en la función de barrera de los vasos sanguíneos. También se detectó una mayor actividad del gen PLCG2 en todas las células principales del corazón, aunque se desconoce cuál es su función en dicho órgano.Como explican los autores, el siguiente paso de este proyecto será analizar qué ocurre en otros tejidos como el bazo, el cerebro y la tráquea, para crear una visión panorámica aún más completa de lo que ocurre en el interior del cuerpo humano cuando la COVID-19 se presenta en toda su crudeza. Conocer los detalles microscópicos de este proceso podría arrojar pistas para desarrollar mejores tratamientos frente a esta enfermedad infecciosa.
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Las vidas enterradas de los obreros que hicieron el Valle de los Caídos
El Valle de los Caídos es una anomalía en la Europa democrática. Fue y sigue siendo un monumento de exaltación de la victoria y de la ideología tanto política como religiosa de aquellos que ganaron la guerra. No ha sido hasta la exhumación del dictador que engendró el símbolo de Cuelgamuros, en octubre de 2019, que ha comenzado la lenta y delicada intervención en el lugar. Discretamente, sin helicópteros, unidades móviles, banderas ni losas de mármol, un grupo de arqueólogos está desenterrando algo que podría ser más potente que la momia de Franco: la dignidad de los trabajadores que construyeron ese sitio."Hasta ahora el foco estaba puesto en el monumento, que es lo que Franco, los arquitectos y los ingenieros del régimen querían que viéramos y es lo que seguimos viendo. Nosotros lo que proponemos es ver otras cosas", explica el arqueólogo Alfredo González Ruibal allí mismo, al abrigo del viento y la llovizna que empapan los terrenos escarpados del arranque de la sierra de Guadarrama, rodeados de arroyos y discretas y sutiles pistas que llevan a lo que hasta ahora estaba escondido.El foco cambia de sitio. Se mueve unos kilómetros. Se desenfoca el fondo, presidido por una cruz de 150 metros de altura envuelta en nieblas. "Dejamos de ver a los héroes y a los mártires y al Caudillo y a Primo de Rivera". Y miramos lo que en su día quiso ser borrado y aparece, bajo las piquetas, en primer plano. "Y vemos a los trabajadores, tanto presos como libres, a los capataces, a las familias, a los niños, a las mujeres que estuvieron aquí viviendo veinte años. Creo que ellos deberían ser los protagonistas del Valle de los Caídos y su historia debería ser la más importante", dice González Ruibal. Si el futuro proyecto de resignificación del Valle sale como este arqueólogo del CSIC imagina, los futuros visitantes de este lugar comenzarían su itinerario pasando por los destacamentos penales; en cierta manera, "empezando la historia por donde empezó la historia, que es en el año 1943 con los batallones de trabajadores, los presos que llegan a redimir condenas para hacer la carretera, construir el viaducto o abrir la cripta".Para llegar al sitio de la excavación hay que internarse por carreteras estrechas señalizadas por carteles de prohibido el paso. La primera de ellas llega hasta un poblado de viviendas del particular estilo escurialense de la zona, con tejados de pizarra acabados en punta, donde actualmente viven trabajadores de Patrimonio Nacional con sus familias. Hay que atravesarlo y seguir conduciendo por caminos que parece que no llevan a ninguna parte. Pero entre el monte se abre un claro y al lado de la vía mínimamente asfaltada aparecen, entre la maleza, los cimientos de una construcción en ruinas. Es lo que queda de un barracón de trabajadores, tanto presos como libres, de uno de los tres destacamentos que trabajaron aquí: uno en el monumento, otro en el monasterio (que finalmente sería la hospedería) y otro, este en el que estamos, en los cinco kilómetros de carretera que atraviesan el valle hasta el Risco de la Nava. Pero los restos arqueológicos interesantes están aún mucho más adentro de las tripas de este bosque de pino y roca.No les fue difícil encontrar a los arqueólogos diversos amontonamientos de escombros salpicando el terreno, no muy lejos unos de los otros, siempre al abrigo, cada uno de ellos, de una roca grande. Son los restos de las chabolas construidas por los trabajadores y sus familias para poder vivir cerca de ellos, para recrear algo parecido a una vida digna en un contexto de privación de libertad, de trabajos forzados, de dictadura, de derrota. A estas alturas del trabajo de excavación, se han liberado de escombros cinco de esas casas, por llamarlas de una manera que quizás les venga grande para unas rudimentarias estructuras que parecen neolíticas, pero hogares a fin de cuentas, y están ya a la vista la parte baja de la cimentación. Son de planta cuadrada, poco más de dos metros de lado. Un manchurrón negro nos indica dónde estaba el hogar para cocinarse y calentar la estancia. Podemos pasar por el hueco de la puerta, siempre mirando al sur, hacia el arroyo, dando la espalda al camino que lleva a los barracones oficiales. En una de ellas encontramos una parte más elevada a todo lo largo, pegada a la pared, que parece que sirvió de cama. En otra, cada esquinita tiene un poyo para sentarse. La ubicación de cada una la marca el resguardo de los afilados vientos de Guadarrama que proporciona un bolo granítico. Algún saliente se aprovecha, seguramente, para apoyar en él la cubierta de la casa, que no era muy alta, metro y medio o dos metros a lo suma, y amañanada con vegetación, porque si hubiera sido de un material no orgánico, los arqueólogos lo habrían encontrado entre los restos del derribo.Porque estas casas no las derribó el tiempo, sino el hombre. Cuando terminaron las obras de la carretera, este destacamento se abandona y se procede a la demolición de los barracones y las chabolas, principalmente para no afear el entorno. Se produce un sellado de estas ruinas, lo que ha permitido que ahora afloren restos intactos después de setenta años. Como remate, para eliminar las calvas producidas por la huella de estas personas borradas de la historia del Valle, a finales de los años 60 se hace una replantación de pinos. Ya solo quedan las cicatrices, como dice Xurxo Ayllón, arqueólogo del Instituto de História Contemporânea de la Universidade Nova de Lisboa, y miembro del equipo.Fernando Olmedo recoge en su libro El Valle de los Caídos. Una memoria de España, el testimonio de diversos presos que se fugan aprovechando las bajas médicas por intensos dolores de muelas. Precisamente, los arqueólogos acaban de encontrar un molar con una caries tremenda, que apareció en el suelo de una de las casas y que estaba arrancado de cuajo, con las raíces rotas por la extracción, "para hacerse una idea de lo que era estar aquí sin servicios médicos adecuados", recalca González Ruibal. No paran de salir objetos de entre la tierra. Restos de proyectiles, pues la zona fue anteriormente frente de guerra. Un equipo de cantero. Fichas del economato donde compraban los presos. Restos de calzado. Suelas de caucho reutilizado de neumático, fabricadas aquí mismo porque ha aparecido un trozo grande de caucho recortado con una silueta. "Esta gente estaba muy aislada y la posibilidad de adquirir ropas del exterior eran muy limitadas, además no tenían dinero, por lo que reutilizaban continuamente los objetos", aclara Alfredo, sosteniendo una olla de metal oxidado que ha sido parcheada en varios sitios. Encuentran latas convertidas en cazos para el agua. Rastros de la presencial infantil: suelas de calzados de niña, restos de lo que fueron cacharritos de juguete. Monedas de los años 40. Todo lo que aparece se puede datar como anterior al año 50, que es en el que se disuelven los destacamentos que se forman en el año 43, lo cual quiere decir, en lenguaje técnico, que "no hay ninguna intrusión", que no ha habido vida posterior a esta vida en este mismo lugar. Pero hasta ahora, el hallazgo más impresionante, lo encontró Xurxo.Ocultas todos estos años bajo medio metro de escombros, preservadas en el mismo lugar en el que fueron abandonadas, una fresquera en el interior de una chabola, dos botellas de vidrio verde contienen todavía el líquido en su interior. "A mí lo que más me impresiona es la intención clara de crear un hogar, de dignificar las condiciones de vida y esa chabola es espectacular porque puedes identificar todas esas condiciones de hogar, como el lecho donde dormían, el suelo empedrado y cementado, un fogón, la fresquera y hasta las suelas de los zapatos de la persona que vivía allí, abandonados junto a la puerta", detalla Xurxo. "Es un viaje en el tiempo a los años 40. Te puedes imaginar a la mujer y a la niña que recibe al marido que lleva ocho horas picando piedra para hacer grava para la carretera, reventado, o con indicios de silicosis", imagina el arqueólogo. "Lo que hay en estas cabañas es una voluntad de resiliencia y de sobrevivir", añade.Se desconoce cuántos trabajadores penados pasaron por aquí, también cuántos obreros presos y en qué porcentaje se combinaban ambas fuerzas. Pero sí se sabe la media mensual. En este destacamento de la carretera, conocido como Banús porque esta era la empresa que tenía esta contrata, en 1943 trabajaron 125 (515 era la media total). En 1946, es de 190. En 1949, último año antes de la disolución de los destacamentos, en el de la carretera trabajan 175 (272, la media total). Los archivos recogen que los trabajadores duermen en barracones de madera que son naves amplias con ventanas sin cerca y hendiduras abiertas, por las que se cuela el frío. Hay 24 grupos de camas de literas de tres alturas para los penados y 20 más para el pabellón de los obreros libres. Otro miembro del equipo, el historiador Luis Antonio Ruiz, consultó los archivos para la primera fase de documentación del proyecto y encontró que había poco que encontrar: "Abunda la cuestión monumental, hay algo de información sobre los destacamentos penales pero hay un vacío bastante llamativo sobre estas estructuras que estamos interviniendo, la arquitectura más subalterna dentro de lo subalterno que ya eran las viviendas de los obreros".Todos estos restos materiales que están siendo recuperados nos hablan de los "doblemente olvidados del Valle", como dice González Ruibal, tanto los trabajadores como sus familias. Por ahora no hay un destino previsto para todos estos objetos pero a valoración de los arqueólogos serían una aportación imprescindible para un proyecto museístico que contribuyera a la reinterpretación del Valle de los Caídos.Están por venir las exhumaciones de las criptas solicitadas por los familiares, pendientes aún de un permiso de obras del Ayuntamiento de El Escorial. Y la exhumación de los restos de José Antonio Primo de Rivera, enterrado en un lugar prominente de la basílica, algo que sucederá cuando se apruebe la nueva Ley de Memoria Democrática. Pero sobre todo lo que urge es un nuevo relato. "Lo que estamos haciendo es parte de un programa más amplio de resignificación dirigido por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática —explica Alfredo González Ruibal— porque en el año 2021 el relato del Valle de los Caídos sigue siendo el del tardofranquismo y es injustificable que una democracia herede ese relato y no lo pueda cambiar". El investigador evidencia que la manera de entender este lugar no ha cambiado cuando ve que "cada vez que alguien intenta hacer algo en él, se crea una polémica tremenda y se hace todo lo posible por impedirlo, desde determinados partidos políticos a determinados colectivos e individuos", añade. En democracia, niños y niñas escolares eran traídos de excursión al Valle de los Caídos. Se ha inscrito en nuestro cotidiano con un componente folclórico que ha estado a punto de hacernos olvidar su verdadero significado. "Todos hemos sido culturados en este paisaje bucólico que en realidad esconde un paisaje ausente", señala Xurxo, caminando entre las rocas para llegar a la última de las cabañas, a la que bromeando llaman el chalé con vistas, más alejado del resto, absolutamente camuflado y al borde de un desnivel. Acaban de encontrar en él una cadena para cerrar la puerta y restos de uralita en el suelo, con la que probablemente se construyó un tejado. El paisaje ausente está siendo revelando.
eldiario.es
Luz verde para comercializar el primer exoesqueleto para niños del mundo creado por el CSIC
Tras más de una década de investigación y ensayos, el primer exoesqueleto pediátrico del mundo ha recibido el distintivo CE, un 'pasaporte' que garantiza el cumplimiento de las directivas de la UE y permitirá que este dispositivo robótico pueda pasar de los laboratorios y los ensayos clínicos a los hospitales y clínicas de rehabilitación.El exoesqueleto, que ayuda a caminar a niños afectados por atrofia muscular espinal y parálisis cerebral, ha sido desarrollado por Elena García Armada, investigadora del Centro de Automática y Robótica (CAR) del Consejo Superior de Investigaciones científicas (CSIC) y cofundadora de la empresa Marsi Bionics.La concesión del certificado europeo al exoesqueleto pediátrico ATLAS 2030 fue dada a conocer ayer en la sede de Marsi Bionics, en Madrid, y contó con la asistencia del ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque; la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, y Elena García Armada, como responsable del proyecto.Según García Armada "el éxito clínico de ATLAS radica en su innovación tecnológica, ya que sus 10 articulaciones tienen la capacidad de interpretar la intención de movimiento del paciente de forma no invasiva y responder a esta intención en cada paso".También "permite trabajar de forma pasiva, generando un patrón de marcha específico para cada paciente. Esto permite realizar una terapia muscular integral de una forma lúdica con el niño y la familia mucho más motivadora y efectiva", agrega esta ingeniera. Durante su desarrollo y los múltiples ensayos clínicos en hospitales de referencia, se ha demostrado que su uso intensivo logra retrasar todas las complicaciones musculoesqueléticas asociadas a la atrofia muscular espinal y la parálisis cerebral.El marcado CE permitirá a ATLAS 2030, de 12 kilos de peso y fabricado en aluminio y titanio, seguir cumpliendo su función de ayudar al paciente a caminar, en algunos casos por primera vez, para atenuar o retrasar la atrofia muscular, señala el CSIC en un comunicado.El distintivo supone también confirmar un éxito del proceso de transferencia del conocimiento. Este proyecto nace como una investigación en el CAR del CSIC y la firma Marsi Bionics ha sido el vehículo para su desarrollo, comprobar su utilidad clínica y ponerlo en el mercado. Se cierra con ello un círculo virtuoso donde la investigación pública acaba logrando un hito tan importante como la comercialización el primer exoesqueleto infantil del mundo, señalan los responsables.García Armada ha destacado la importancia de este día histórico tanto para su empresa como para las familias con niños con patologías neuromusculares: "No sólo estamos hablando del hito de ser pioneros en la aplicación de la tecnología robótica a los niños sino que, nuestro éxito, lo es fundamentalmente porque vamos a poder ser útiles y ayudar a tener una vida mejor para 17 millones de niños en el mundo".
1 d
eldiario.es
España aprueba definitivamente su primera ley para combatir el cambio climático
España tiene, desde este jueves, una ley de cambio climático para luchar contra el calentamiento de la Tierra y sus consecuencias. El Pleno del Congreso concluye el trámite parlamentario tras pasar el texto por el Senado. La mayoría de grupos han anunciado su apoyo. El PP avanzó la abstención y Vox el voto en contra. "Es una ley que el país necesita y que se había postergado demasiado tiempo. Hay amenazas y riesgos que no distinguen colores políticos, pero que sí se ceban en los más vulnerables: nuestra generación tiene la gran obligación de afrontar el cambio climático. No queremos dejar un modelo de crecimiento insostenible abocado al colapso", ha afirmado la vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en el hemiciclo. Una ley que actúa como una suerte de hoja de ruta que marca como objetivo principal la "descarbonización" de la economía española, es decir, que la actividad humana en 2050 emita solo los gases de efecto invernadero que puedan absorberse. Para conseguir esto marca unos hitos en cuanto a reducción de emisiones de CO2, incorporación de fuentes de energía renovables –sobre todo eólica y solar–, utilización de electricidad con origen limpio o eficiencia energética en hogares y edificios para que se reduzca la demanda. "Se habla mucho de las discrepancias del Gobierno de coalición, pero no tanto cuando se trabaja codo con codo para sacar adelante una ley como esta", ha resumido el portavoz de Unidas Podemos, Juantxo López de Uralde, durante la sesión que votaba las enmiendas del Senado. "Estoy de acuerdo en que llega tarde, pero llega cuando ha habido un Ejecutivo con voluntad política para sacarla adelante", ha rematado.El diputado de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, ha resumido cierto sentir en la Cámara al expresar que "¿es la ley que haríamos? No. ¿Es suficientemente ambiciosa? Tampoco. Pero sí que supone algo importante: el inicio de que el Gobierno es consciente de que algo ocurre en el planeta. Hay que dejar de jugar a la ruleta rusa en nombre del mercado libre”.Las cifras que maneja el texto, que han cambiado algo durante la tramitación de la ley, son conocidas: recortar para 2030 en un 23% las emisiones de gases respecto de lo que se lanzaba en 1990. Ese año, para el que resta menos de una década, el 74% de la energía generada en España tendrá que venir de origen limpio y el 42% de toda la energía consumida deberá ser de fuente renovable. En cuanto a la eficiencia, se marca un mínimo del 39% para 2030.La ley ofrece ciertas herramientas para alcanzar esos objetivos: prohibición de buscar hidrocarburos en España, elaboracion de un plan de eficiencia para los hogares (que no desperdicien energía lo que redunda en consumir más), fin de la venta de automóviles de gasolina o gasoil para 2040 o la obligación de trazar zonas de bajas emisiones en las ciudades para transformar el patrón de movilidad urbana. Esta norma llega más de cinco años después de que se alcanzara el Acuerdo de París contra el Cambio Climático. Ese texto vinculante marca como objetivo global de la Humanidad conseguir limitar el calentamiento del planeta a menos de 2ºC, y, preferiblemente, no pasar del 1,5ºC en el año 2100. Para eso, las proyecciones científicas ya han repetido que la cantidad de gases de efecto invernadero que se liberan a la atmósfera deben caer un 50% en esta década. Si no, la inercia climática hará imposible que el termómetro planetario no suba por encima de ese umbral en el medio siglo posterior.La ley llega con retraso y ha dejado insatisfechos algunos grupos políticos y ambientalistas que reclamaron una norma ambiciosa durante años. La diputada de Más País-Equo, Inés Sabanés, ha reiterado este jueves que la ley necesita "más ambición, más ambición, más ambición. Nos vamos a quedar otra vez a la cola de Europa ante el acelerón de países como Alemania".Así, Ecologistas en Acción entiende que los objetivos "ya están desfasados". También opinan que se apoyan "falsas soluciones basadas en adelantos tecnológicos" en lugar de incicidir en la "necesidad de reducir el consumo de materiales y energías". La directora de SEO-Birdlife, Asunción Ruiz, admite que la "ley va a permitir que España no sea el desierto de Europa y marca el inicio del camino" y ha puesto deberes: "Que la expansión de las energías renovables respeten el patrimonio de biodiversidad y que se cree un comité de experto para que la ciencia oriente las nuevas metas de disminución de emisiones". "Es un punto de partida poco ambicioso y no responde a la crisis climática y necesitará reforzarse en su desarrollo", ha analizado la organización Greenpeace.
1 d
eldiario.es
El Gobierno propone a las comunidades volver a la presencialidad en las aulas el curso que viene con medidas de seguridad
El Gobierno ha propuesto a las comunidades autónomas recuperar la presencialidad en las aulas de cara al curso que viene en Secundaria, Bachillerato y la Formación Profesional. Para ello, el Ejecutivo propone que se mantengan durante el curso las medidas de seguridad que se han implementado este año, como el uso de mascarillas a partir de los seis años o la distancia interpersonal, aunque en este caso específico se baja a 1,2 metros desde el metro y medio para permitir que quepan más alumnos en las aulas y hacer posible este retorno.Así figura en el documento Propuesta de medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a la covid-19 para centros educativos en el curso 2020-2021 que el Gobierno ha enviado a las comunidades para que lo evalúen de cara a la reunión de la Comisión de Salud Pública de esta tarde. La decisión definitiva se tomará, en principio, el próximo miércoles en la reunión conjunta entre el Ministerio de Educación, el de Sanidad y las comunidades autónomas.
1 d
eldiario.es
Una carrera atravesará de nuevo el Parque de Guadarrama en la época más dañina a pesar de estar desaconsejado desde 2015
Todos los responsables admiten que no es la época para hacerlo, pero parece que da igual. El cross de montaña Tres Refugios está autorizado para disputarse el próximo 23 de mayo y atravesar 30 kilómetros del Parque Nacional de Guadarrama, aunque la ficha ambiental de la Federación de Montañismo sobre esta prueba pedía ya en 2015 que se cambiaran las fechas. Mayo es un mes crucial para los ecosistemas por los que estas cumbres merecieron la declaración –y protección– de parque nacional en 2013.  La competición discurre por dentro del espacio protegido: parte del puerto de Navacerrada, pasa por las cumbres de Guarramillas y la Maliciosa, atraviesa Cantocochino y la Charca Verde para regresar al punto de partida. La dirección del parque ha dado el visto bueno "una vez establecidos los correspondientes condicionantes", como hace desde 2014, según las explicaciones que ha dado por escrito la Dirección General de Biodiversidad de la Comunidad de Madrid, la encargada de gestionar la Sierra de Guadarrama.Pero, al mismo tiempo, este departamento admite sobre esta competición en particular que "muchas de sus circunstancias, entre las que se encuentra la fecha de realización, son mejorables y serán estudiadas y acometidas en las próximas ediciones", según consta en la respuesta ofrecida a la organización SEO-Birdlife que pedía la suspensión del cross y a la que ha tenido acceso elDiario.es.Esta frase coincide con la evaluación que llevó a cabo la Federación Madrileña de Montañismo hace ya seis años. Entonces, tras desgranar los impactos sobre los hábitats, que calificó de moderados, la ficha ambiental estimaba que "en el futuro, la principal medida debería pasar por programar la carrera fuera del periodo (…) entre febrero y agosto" porque ese tiempo constituye el "periodo de reproducción de flora y fauna sensible". Precisamente, SEO-Birdlife argumenta que estamos en un momento "delicado para la cría de diferentes especies de aves y otros grupos de fauna: supone un impacto crítico que no ha de asumirse".Pero, desde el aviso en 2015, ni los gestores del parque ni la organizadora del evento han acometido la modificación de calendario. "Claro que barajamos el cambio de fechas como ya hicimos con el Grand Trail. Esta también la pasaremos a después del verano, pero es más difícil porque se acaban las fechas", explica Pedro Nicolás, presidente de la Real Sociedad Alpina Peñalara, la organizadora de esta competición. "No ha dado tiempo, pero la dirección del parque, que tanto nos fiscaliza, nos ha dado el permiso", añade Nicolás. El asunto de la falta de fechas disponibles responde a que esta carrera de los Tres Refugios forma parte de un circuito de pruebas de montaña, también organizado por la Sociedad Peñalara, con otros cuatro crosses por el Parque Nacional de Guadarrama en junio, septiembre, octubre y noviembre. Participar cuesta entre 12 y 28 euros por prueba, según la categoría."Consideramos que debería prevalecer el principio de precaución. Lo ideal sería no realizarla y, de hacerse, debería ser fuera de la época de cría ya que existe probabilidad de afección a los valores por los que se declaró el espacio", comenta Octavio Fraile, el responsable del programa de Conservación de Espacios Naturales Protegidos de SEO. "El uso público de un parque nacional debe dirigirse hacia la no celebración de eventos competitivos, más aún, y sin que haya beneficio de promotores", remata Fraile."Sabemos que las carreras no pueden crecer indefinidamente. Nosotros hemos recortado mucho los participantes [son más de 300], pero, bien controlado, es una buena oferta para deportistas y para realizar actividades que solo pueden hacerse con una organización", argumenta el presidente de la Sociedad Peñalara.La dirección de Biodiversidad de la Comunidad de Madrid también justifica que esta competición "es una prueba clásica" de la que se va a celebrar "la 30ª edición". "Extirpar esta actividad que se hacía antes de que hubiera parque nacional, pues no parece razonable", coincide Pedro Nicolás. El caso del Tres Refugios repite la fricción sobre la utilización de los parques nacionales como reclamo turístico y polo de atracción de actividades. Desde luego, el Plan Director de Parques Nacionales de 2016, que es la "ordenación básica" que actúa como "denominador común" de la red, dice que "con carácter general, las pruebas y competiciones deportivas en el interior de los parques nacionales se consideran incompatibles con sus objetivos". No obstante, permite autorizaciones excepcionales.Esta prueba arrancó en 1991. Sin embargo, los valores de la zona hicieron que se planeara y finalmente consiguiera proteger el entorno como parque nacional en 2013. En febrero de 2020, la Comunidad de Madrid aprobó el Plan de Uso Específico, siete años después de la ley de declaración del parque. El Plan explica que las competiciones deportivas son "incompatibles con los objetivos de los parques nacionales". Pero abre una puerta a que la Comunidad de Madrid, pueda permitir "con carácter excepcional" competiciones que se vinieran haciendo antes de aprobarse el plan de usos (que se demoró siete años). Y puso algunos requisitos.Las competiciones aspirantes deben tener una continuidad en el tiempo y, además, deben ser calificadas como "de baja incidencia ambiental tanto en su itinerario como la época de celebración". Es lo que han reclamado tanto SEO como otros 16 colectivos aunados en la Red Montañas y lo que la Comunidad de Madrid ha desestimado. "Tan solo el 0,7% del territorio español es parque nacional por lo que no se entiende la necesidad de autorizar y celebrar carreras de competición en estos espacios", reflexiona Octavio Infante. Mientras, el secretario general de la Sociedad Peñalara, José Manuel Cámara, responde que "caben las carreras. Se llevan haciendo muchos años. Habrá quien piense en una naturaleza intocada e intocable, pero la naturaleza debe estar al servicio de las personas con las medidas de protección".
2 d
eldiario.es
Arranca la vacunación de las personas entre 50 y 59 años con el impulso de Janssen y dudas sobre AstraZeneca
Mayo era el mes para vacunar contra la COVID-19 a todos los mayores de 60 años y, al ritmo actual, probablemente se consiga antes de que termine. Tienen al menos una dosis casi el 90% de ciudadanos de esa edad: el 100% de los que superan los 80; el 93% de los de 70; el 77% de los de 60. Quedan algo más de un millón sin ninguna, y se ponen de media casi 400.000 inyecciones al día. Así que varias comunidades autónomas ya han comenzado con la siguiente generación: los nacidos entre 1962 y 1971, los que tienen entre 50 y 59 años. La estrategia nacional, hasta ahora, solo dice sobre ellos que "recibirán la vacuna que se considere en función de la disponibilidad, el contexto de la pandemia y de las evidencias", sin plan específico. En la última actualización, aprobada este martes, la Comisión de Salud Pública (en la que están los directores de Salud Pública del Ministerio y de las Comunidades) ha decidido dirigir explícitamente para ellos Janssen.El uso de Janssen ya estaba aprobado para personas de entre 50 y 59 años, en la práctica ya se les podía dar. Este grupo tiene autorización en España para recibir cualquier vacuna menos la de AstraZeneca/Universidad de Oxford, que sí ha sido suspendida para los menores de 60 años por su vínculo con unos muy pocos casos de trombos. Así que para ellos quedan Pfizer/BioNTech, Moderna y Janssen. A día de hoy a este grupo se les está administrando principalmente Pfizer, confirman las organizaciones del sector, por ser la vacuna de la que más dosis disponemos y porque es la que se ha utilizado mayoritariamente para los mayores de 80, y estos ya están cubiertos. Desde Pfizer han mandado en total, desde diciembre, 15,3 millones (ahora, 1,2 a la semana) de dosis. Desde Janssen, 272.400, aunque se esperan 5 millones hasta finales de junio.En varias comunidades ya han comenzado con la generación de 50, aunque en ninguna han terminado al 100% con los de 60-70 ni con los de 70-80. Las que han anunciado que comienzan son la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia, pero también están citando ya en Andalucía, Aragón y Navarra, y lo hará próximamente Castilla-La Mancha. De 50 a 59 tienen una vacuna el 15,8% en España, una parte son los profesionales esenciales a los que sí se dio AstraZeneca en un primer momento. Lo primordial, recuerdan todos los profesionales, es proteger a los más vulnerables, sobre todo mayores a partir de 60, porque eso es lo que ya disminuye la letalidad  y la presión en UCI. Pero el colectivo de 50 a 59 es importante porque, aunque no es el de mayor peligro por edad, sí que tiene ya asociados riesgos si contrae la COVID-19. Y porque en su caso se suma, abunda María José García Alumbrero, portavoz del sindicato de enfermeras SATSE, que "es una población ocupada, que trabaja, que se relaciona con muchos otros grupos de edad y, por tanto, central".Inmaculada Cuesta, representante del Consejo General de Enfermería, vocal en la Asociación Enfermería y Vacunas (ANENVAC), y una de las firmantes de la estrategia nacional, explica que, en estos momentos, "las comunidades están decidiendo con este grupo en función de su stock y de cómo se puedan organizar. Como hay mucha disponibilidad de Pfizer, se está poniendo esa. Pero si llegado un punto reciben muchas de Janssen, serán esas". El Ministerio y los técnicos de comunidades y externos que participan en la estrategia trabajan en una nueva actualización, que ya será la séptima, abunda Cuesta. Pero en estos momentos, el principal fleco suelto que tratan es qué segunda pauta se dará a los menores de 60 a los que se dio esa primera de AstraZeneca. El Ministerio ha pospuesto esa decisión a la semana que viene, a la espera de resultados de estudios que tienen en marcha sobre la efectividad de darles una segunda de Pfizer. Mientras tanto, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha vuelto a recomendar la aplicación de la pauta completa de AstraZeneca. "No hay indicios de que haya problemas con una segunda dosis", han asegurado este miércoles, y ha recordado que "faltan datos" para saber si conviene combinarlas con otras de ARN mensajero. En España, además de este tema, también queda por resolver la situación de los migrantes en situación irregular, no incluidos en el plan.José Antonio Forcada, presidente de ANENVAC, cree que falta por ahora "una instrucción clara por parte del Consejo Interterritorial [el órgano que reúne a la ministra Carolina Darias con los consejeros de salud de las comunidades] sobre qué hacer con los menores de 60". Hay comunidades que están recibiendo, o van a recibir pronto, "más vacunas que gente hay dentro de la estructura de mayores de 60. Entonces, es lógico que tomen decisiones y comiencen a poner Pfizer. Y luego Janssen, cuando comiencen a recibir más, como es la previsión". En el sindicato de enfermeras SATSE también han recabado que "cada comunidad está haciendo la campaña de los mayores de 50 en función de existencias y avanzando todo lo posible", comenta su portavoz, García Alumbreros.A los menores de 60 no se les da en España AstraZeneca en ningún caso actualmente, ni como segunda dosis ni como primera. Es con la que se está vacunando mayoritariamente a los de entre 60 o 69. Muchos profesionales son críticos con la decisión de suspenderla en ese tramo de edades. Forcada lo es, entre otros motivos, porque a esa estrategia le ve un problema inmediato relacionado con la protección de los de 50: la vacuna (que también está desarrollada por la Universidad de Oxford) se está utilizando mayoritariamente en el grupo de 60 años; cuando se cumpla con ellos, y también con los de 70, podrán sobrar. El plazo entre pautas de AstraZeneca es de tres meses, así que no toca comenzar a poner las segundas a las personas de 60 que se vacunaron en abril (las primeras) hasta julio. "Cuando acabemos con los de más de 60, y esperando a la segunda pauta, solo queda almacenarlas. Hasta que alguna autonomía decida que sí las va a usar".El ritmo de vacunación en España se ha encauzado. Cada semana se baten récords diarios, la pasada se rozaron los 600.000 pinchazos al día, lo cual supone más del 1% de la población española vacunada en una sola jornada. Es gracias a que llegan más vacunas de las compañías y, sobre todo, a la labor de las profesionales sanitarias. "Lo que vivíamos al principio", cuentan desde SATSE, "es que en muchos sitios nos decían que no vacunaban por las tardes, ni fines de semana, porque no tenían dosis. En el momento en el que se ha garantizado el suministro y el material, se ha agilizado enormemente. Porque las enfermeras estamos dispuestas a vacunar, se han ofrecido a turnos más allá de nuestra jornada laboral. Con una situación desigual respecto a las compensaciones, aunque ninguna puede presumir del todo de las retribuciones".
2 d
eldiario.es
La incidencia cae a los 173 casos y Sanidad registra 6.418 nuevos contagios
El Ministerio de Sanidad ha registrado 6.418 nuevos casos de coronavirus, de los que 3.210 se han detectado en la última jornada. En comparación con este miércoles, la cifra supone un ascenso, pues entonces fueron 4.941. En total, desde el inicio de la pandemia, se han infectado en España 3.592.751 personas confirmadas por test.Respecto a los fallecidos, las autoridades han añadido 108 nuevos, lo que eleva los decesos desde hace más de un año a los 79.208: 261 de ellos se han producido en los últimos siete días. Continúa a la baja la tasa de incidencia: hoy es de 173, lo que supone una caída en siete puntos respecto a los 180,69 de ayer.Este miércoles, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha insistido de nuevo en lo que dijo hace tres semanas sobre AstraZeneca: "No hay indicios de que haya problemas con una segunda dosis. Seguimos recomendando que se aplique". En España, no obstante, se sigue sopesando qué hacer, toda vez que detuvo la vacunación a esa franja de población por los efectos secundarios esporádicos con casos infrecuentes de trombos.Entre las alternativas se encuentra sustituir la segunda dosis de AstraZeneca por la de una vacuna de ARNm –Pfizer o Moderna–. "Pero faltan datos", afirma la EMA: "Estamos esperando los resultados de un estudio en Reino Unido a este respecto para llegar a alguna conclusión". En la actualidad, este organismo está analizando cuatro vacunas para su futura autorización: la Curevac, la de Novavax, la rusa Sputnik V y la china de Sinovac.
2 d
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