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Faye Dunaway, la gran forajida del cine, cumple 80 años

Hija de un sargento, Dorothy Faye Dunaway no triunfó de forma precoz en el cine ni fue nunca una estrella convencional, pero protagonizó películas memorables. Gracias a «Bonnie y Clyde», dirigida por Arthur Penn en 1967, se convirtió en una forajida de leyenda. Ni siquiera el tremendo error cometido por la pareja protagonista en 2017, cuando casi roban el Oscar a «Moonlight», ensució sus expedientes. Ella y Warren Beatty, que le saca casi cuatro años, serán recordados por sus méritos artísticos y no por aquel desliz. Cuando rodó su título más recordado, Dunaway tenía 26 años. Impresiona que una actriz que el público desconocía deslumbrara de aquel modo en su tercera película. La joven nacida en Florida poseía una elegancia natural. Resultaba evidente que su fragilidad era engañosa. Una personalidad arrolladora multiplicaba el atractivo. El canal TCM celebra este jueves el aniversario de la intérprete con la emisión de cinco de sus títulos más representativos: «Duelo a muerte en OK corral» (16.40), «El compromiso» (18.20), «El caso de Thomas Crown» (20.20), «Network» (22.00) y «Bonnie y Clyde» (23.55). En realidad, Faye Dunaway no era ninguna inexperta cuando triunfó en la gran pantalla. En el teatro había trabajado para Elia Kazan y Arthur Miller, que vio en ella a una versión de su Marilyn. Otra obra le permitió conocer a Otto Preminger, para quien rodó antes de convertirse en Bonnie Parker la interesante «La noche deseada», acompañada por Michael Caine y Jane Fonda. La cinta le permitió ganar un Bafta y acariciar el Globo de Oro, galardón que obtendría tres veces. El Oscar se lo llevó a la tercera, por la implacable «Network». Unas pocas series Dunaway, todavía en activo, ha aparecido en un centenar de películas y en unas pocas series, ninguna de ellas destacada, aparte de papeles episódicos en «Alias», «C.S.I.» y «Anatomía de Grey». Este año aparecerá en «The american connection», al lado de glorias también veteranas como Daryl Hannah y Michael Madsen, y parece que prepara «Visceral», dirigida por el francés Frédéric Jardin. La explosión internacional llegó con «Bonnie y Clyde», donde solo cabe criticarle que aportara tanto glamour a una criminal peligrosa, junto con un Warren Beatty que añadía encanto a la pareja en el papel de Clyde Barrow. A partir de ahí, Dunaway encadenó grandes éxitos, aunque tampoco son desdeñables sus dos primeras películas, que también datan de 1967: «El suceso», una comedia al lado de Anthony Quinn, y la citada «La noche deseada». Faye Dunaway en «Network», una denuncia de los excesos de la televisión - El festival de Cannes de hace diez años eligió su imagen para el cartel oficial y la definió como una actriz «con una elegancia y sofisticación eterna». Durante décadas dio vida a mujeres fuertes, independientes y decididas. Fuera de la pantalla demostró que igual no era tan buena actriz, porque mostraba el mismo temperamento, en ocasiones caprichoso. Cuentan en TCM que en julio de 2019, cuando tenía 78 años, fue despedida de la obra teatral «Tea at five» por crear un ambiente de trabajo hostil, según explicaron los productores. Una de sus exigencias fue que nadie a su alrededor llevara ropa blanca, porque ese color la distraía. También abofeteó a una de sus ayudantes cuando intentaba ponerle una peluca. «Soy difícil de tratar», admitió en otra ocasión, «pero así me prestáis atención». Dunaway, en «El caso de Thomas Crown» - Volviendo a su carrera cinematográfica, en 1968 rodó una película menor de Vittorio de Sica, «Amantes» al lado de Mastroianni, y el duelo de rubios «El caso de Thomas Crown», con Steve McQueen. Un año después llegó la compleja «El compromiso», en la que volvía a trabajar con Elia Kazan. Su siguiente gran título es «Pequeño gran hombre», de nuevo bajo la dirección de Arthur Penn, en 1970, comienzo de una década fantástica para la actriz. Apareció en el wéstern «Duelo a muerte en OK Corral», que no es la mejor versión del célebre enfrentamiento, vio cómo ardía «El coloso en llamas» y fue Milady en un par de películas de «Los tres mosqueteros». Muy por encima de las películas de espadachines figura «Chinatown», homenaje de Roman Polanski al cine negro, donde Dunaway interpretaba a una mujer fatal con un oscuro pasado y complicado presente, ya que sus peleas con el cineasta fueron algo habitual. Por si fuera poco, Ellen Burstyn le robó el Oscar con «Alicia ya no vive aquí», aunque dos años más tarde se desquitó con otro de sus títulos esenciales, «Network, un mundo implacable», por su papel ambiciosa productora de televisión. Antes, no sería justo pasar de largo la estupenda «Los tres días del cóndor», aunque su gran protagonista era Robert Redford. Faye Dunaway, con Kirk Douglas en «El compromiso» - A partir de aquí su carrera empezó a flojear. No convenció en el papel de Joan Crawford en «Queridísima mamá», ni como «Evita Perón» en un telefilme. Faye no había nacido para imitar a otras. Tampoco supo encontrar grandes papeles a partir de esa edad en la que los ejecutivos de Hollywood miran para otro lado. Si el espectador quiere recordar o descubrir su obra, hoy mismo puede ver en TCM estas cinco películas: 16.45 «Duelo a muerte en OK corral» (1971) 18.20 «El compromiso» (1969) 20.20 «El caso de Thomas Crown» (1968) 22.00 «Network» (1976) 23.55 «Bonnie y Clyde» (1967)
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