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Alemania prohíbe de manera parcial las terapias de 'conversión' para homosexuales
La Cámara Alta de Alemania ha ratificado este viernes la prohibición parcial de las supuestas terapias de 'conversión' para homosexuales, según ha anunciado el propio Bundesrat, que ha comunicado que la medida ha sido aprobada y que por lo tanto, los llamados "tratamientos de conversión con el objetivo de cambiar la orientación sexual de menores de edad" quedan completamente prohibidos, si bien los de los adultos únicamente podrán realizarse "bajo determinadas circunstancias".La normativa prevé sanciones en el caso de que una persona mayor de 18 años sea inducida a cambiar su orientación sexual mediante coacción, amenaza o engaño y el incumplimiento de esta medida puede acarrear penas de cárcel y multas. Además, la ley contempla prohibir la publicidad de "terapias de conversión".El incumplimiento de la prohibición puede dar lugar a un año de prisión o una multa. Además, en el futuro también se prohibirá la publicidad de las "terapias de conversión".La ley entrará en vigor después de su promulgación en el Boletín Oficial Federal, pero aún no hay un plazo determinado. El ministro alemán de Sanidad, Jens Spahn, había impulsado esta medida hace un año. "La homosexualidad no es una enfermedad", ha enfatizado el ministro al presentar la moción.Daños mentalesLa Fundación Magnus Hirschfeld, la entidad estatal creada en 2011 en Berlín que lleva el nombre del médico e impulsor del primer movimiento homosexual en Alemania, ha advertido de que las terapias de conversión suelen causar un grave sufrimiento físico y mental. Si bien la fundación no tiene cifras, se supone que cada año se producen miles de casos de depresión y pensamientos suicidas como consecuencia de estas terapias de conversión.
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¿Qué se sabe del caso Madeleine McCann? Una última pista podría revelar el peor final
Una nueva pista en forma de sospechoso podría haber dado con la respuesta al caso y las autoridades coinciden en considerar que la pequeña no sigue con vida 13 años después desde que las calles de Portugal se llenaron con carteles y fotos de una niña cuyo rostro es ya imposible de olvidar. Madeleine McCann, británica y de 3 años de edad, desapareció durante unas vacaciones en familia en tierras lusas. Sus padres la vieron por última vez donde la dejaron, en el apartamento de Praia da Luz, en el Algarve. A partir de ahí, surgieron las incógnitas, las sospechas y las últimas pistas que rodean uno de los casos más famosos del mundo, pero la cuestión clave sigue siendo la misma: ¿dónde está Madeleine McCann?Verano de 20073 de mayo de 2007. Kate y Garry McCann pasaban unos días de vacaciones en un apartamento Playa de la Luz del Algarve portugués junto a sus hijos, los gemelos Sean y Amelie, y la pequeña Madeliene, de poco menos de cuatro años. Esa noche, los progenitores quedaron con unos amigos en un restaurante del propio alojamiento para cenar mientras los menores dormían en sus habitaciones. Fue la última vez que vieron a la pequeña. Solo unos días después, la niña cumplió 14 años, un día que casi coincide con el arresto del primer sospechoso para la Policía lusa; Robert Murat, un ciudadano británico que vivía cerca del complejo turístico. Pero, tras un largo interrogatorio, quedó en libertad por falta de evidencias de su implicación. Era oficial, el director de la Policía Judicial de Faro, Guilhermino Encarnação, informaba de que el caso podía considerarse un secuestro.Apartamento en Praia da Luz (Portugal) en el que fue vista por última vez. Foto: Efe29 de mayo. Los McCann se volcaron con las autoridades y pidieron ayuda por todos los medios con la esperanza de que alguien supiera el paradero de su hija. Fue entonces cuando nació la web www.findmadeleine.com, que recaudó millones en donaciones para el operativo de búsqueda. Los padres no solo se movieron en redes, sino que buscaron aliados en toda Europa y hasta en el Vaticano, logrando que el propio Benedicto XVI los recibiera en persona.Poco después, el 2 de junio, Kate y Garry McCann, aun desolados, viajaron a Madrid para comparecer en una rueda de prensa en la que prestaron su apoyo a la familia de Yeremi Vargas y Sara Morales, los menores desaparecidos en Canarias. Desde entonces, los ciudadanos de muchas partes de España se solidarizaron también con la causa de los padres británicos.Los padres de Madeleine niegan haber dado drogas a su hijaEl ConfidencialPor primera vez los padres de Madeleine McCann hablan ante las cámaras. Antena 3 se convierte en la primera TV del mundo en entrevistar al matrimonio19 de marzo de 2008. Cuatro diario británicos, entre ellos The Daily Express y The Daily Star, pidieron disculpas púbicamente a los padres de Madeleine por acusarles de ser los culpables de su desaparición con un "Kate y Gerry McCann: Lo siento" en sus titulares. Lo hicieron después de que las autoridades informaran de que "se habían precipitado" en sus acusaciones. Tiempo después, los agentes desviaron su atención a los amigos de los McCann con quienes habían estado cenando la noche de la desaparición.21 de julio. La Justicia de Portugal archiva el caso por falta de pruebas concluyentes y retira la condición de sospechosos a los McCann y a Murat.23 de septiembre de 2009. Kate y Gerry McCann vuelven a Lisboa para "encontrar nuevas pistas y una estrategia que maximice la demanda" de su hija por sus propios medios."Creo que Madeleine McCann sigue viva y está en algún lugar de Portugal"El ConfidencialEl detective que trabajó entre 2008 y 2011 para los padres de Maddie cree que la pequeña permanece en el país luso once años después de su desaparición18 de febrero de 2010. Los progenitores llevaron a juicio al inspector de la policía lusa Gonçalo Amaral que dimitió de su cargo durante la investigación de la menor por supuestas presiones y quiso después publicar un libro sobre el caso en el que supuestamente contaba detalles que no habían salido antes a la luz y en el que señalaba a los padres como responsables. Aunque ganaron el juicio de no lanzar la obra 'Maddie: La verdad de la mentira', fue anulada unos meses más tarde. Sin embargo, Amaral finalmente tuvo que indemnizar a los padres con 500.000 euros por los daños causados.12 de mayo de 2011. Madeleinde McCann ya habría cumplido los siete años y sus padres pidieron por carta al primer ministro del Reino Unido, David Cameron, revisar del caso. Dicho y hecho: al día siguiente el Gobierno anunció que lo haría.Madeleine MccAnn. Foto: Efe4 de julio de 2013. Después de que Scotland Yard, de la Policía Metropolitana de Londres, decidiese contribuir en el caso, afirmaron que no hay una prueba definitiva de que Madeleine McCann esté muerta, despertando de nuevo las esperanzas de la familia, y que ha identificado a 38 "personas de interés" para ser escuchadas en toda Europa.24 de octubre de 2013. Debido a los "nuevos indicios", Portugal reabre la investigación por el caso.13 de febrero de 2018. Más de 10 años después de la desaparición y sin ninguna pista sobre lo que pudo ocurrir, el Ministerio de Interior británico anunció que solicitaría fondos adicionales para la investigación, lo que unos meses más tarde se tradujo en una inyección de 172.000 euros para poder continuar con el caso.15 de marzo de 2019. La gran plataforma Netflix estrena el documental 'La desaparición de Madeleine McCann' sobre el caso sin contar con la participación de los progenitores, quienes ya declararon que el reportaje podría "obstaculizar" la investigación.Nuevo giro en el casoCasi un año después de la emisión de ese documental, la Scotland Yard ha dado con una nueva pista. Los agentes han encontrado un nuevo sospechoso en el caso, un presidiario alemán de 43 años, que en el momento de la desaparición de la niña acampaba en su autocaravana en la zona. Según detalles ofrecidos por las autoridades británicas al frente de la investigación, el sospechoso, que tenía hace 13 años el cabello corto y rubio, era de complexión delgada y medía en torno a 1,82 metros, frecuentaba el Algarve entre 1995 y 2007, quedándose "durante días" en 'campings' con su autocaravana, una furgoneta de 'camping' Volkswagen T3 de principios de los años 1980, de colores blanco y amarillo y con matrícula portuguesa.Las pistas que apuntan a un nuevo sospechoso. Foto: EfePero hay más, ya que el varón alemán dispone de otro vehículo, un Jaguar modelo XJR 6 de 1993, con matrícula alemana, que transfirió a otra persona justo un día después de la desaparición de Madeleine, en mayo de 2007. Según las pesquisas policiales, el hombre entró en prisión en Alemania poco después de esta fecha por un "asunto no relacionado". Aunque, según recoge la prensa alemana, este sospechoso tiene antecedentes por delitos de pedofilia, tráfico de drogas y robo. El motivo por el que las autoridades británicas centran su atención ahora en él es el registro de una llamada de 30 minutos que realizó aquel 3 de mayo de 2007 a las 19:32 y que lo sitúa en el complejo turístico de Praia da Luz. Pero esta no es la primera que las autoridades se topan con este hombre, ya que fue uno de los investigados durante la denominada 'operación Grange' y no fue hasta 2017 cuando empezaron a seguir sus pasos y a considerarle sospechoso.Tras este nuevo indicio, la Fiscalía de Braunschweig (centro de Alemania país) ha afirmado este jueves que trabajan con la hipótesis de que la niña británica podría estar muerta y sospechan que el autor del asesinato es el hombre que está preso. Según el semanario Der Spiegel, tiene un amplio historial delictivo, con unos 17 casos, desde agresiones a robos o asuntos relacionados con drogas y su primer juicio por un delito sexual fue en 1994, cuando tenía 17 años, en que fue condenado en Baviera por abusar a un niño. El último caso relacionado con menores fue un proceso por tenencia de pornografía infantil, en 2016. Actualmente cumple condena por una violación cometida en 2005 en Portugal, cuya víctima fue una estadounidense de 72 años a la que ató, pegó, agredió sexualmente y finalmente robó.
2 d
elconfidencial.com
El general héroe del Katrina también se rebela contra Trump: "Está politizando al Ejército"
Muchas veces se está a una palabra de evitar una masacre. Un simple llamada. Algún insulto. En las escenas posteriores al desastre del huracán Katrina en Louisiana, cuando la ciudad de Nueva Orleans estaba arrasada por el agua, las imágenes de saqueos se repetían incesantemente en televisión, la tensión social se amontonaba en el espíritu estadounidense e incluso el propio presidente, entonces George W. Bush, llegó a barajar con invocar la misma 'Insurrection Act' que ahora amenaza Donald Trump contra las protestas raciales en EEUU. El teniente general Russell Honoré fue el hombre sobre el terreno que dijo 'no'.Por supuesto, la situación hoy es distinta a la que enfrentó Honoré, jefe de la Joint Task Force de respuesta al Katrina. Los saqueos no hablan de supervivencia y hambre sino de rabia y hartura por la discriminación sistémica de los afroamericanos. Pero el mensaje de Trump, el propio presidente de Estados Unidos, es incendiario, y la amenaza de desplegar las tropas federales en las calles incluso sin el beneplácito de los gobernadores locales, coloca al país en una situación de estar al borde de lo que podría ser un desastre, como sucedió en Nueva Orleans. Una ciudad que los medios y los políticos pintaban como "sin ley" y "bajo asedio" por los saqueos. En este escenario, se barajó invocar la ley que permitiría el despliegue de tropas del Ejército estadounidense en su propio suelo. Fue ahí cuando Russell Honoré se hizo un nombre: sus esfuerzos por apostar por la desescalada y no disparar ni un solo tiro previnieron lo que podría haber sido la primera masacre civil por parte de tropas estadounidenses en suelo de EEUU desde Kent State (1970). En un vídeo que circuló más tarde, se puede ver cómo Honoré se acerca a un soldado y le recrimina: "¡Baja la maldita arma, que estamos en una misión de rescate!".Recordando en una entrevista con El Confidencial esa escena, y con la reacción de la Administración Trump a las protestas raciales de esta semana, apunta: "Nunca le digas a las fuerzas del orden que disparen a matar a su propia gente".Trump amenaza con desplegar el Ejército frente a los "actos de terrorismo doméstico"J. BocanegraEl presidente compareció en el jardín de la Casa Blanca mientras centenares de personas protestaban en el exterior del recinto. Los disturbios y saqueos continuaban tras el toque de queda en NYHoy, Russell Honoré es un general retirado. Habla por teléfono con ese toque de Louisiana, que hace que al otro lado de la línea se le imagine mascullando con un puro en la boca. "Trump está utilizando el Ejército de manera política, para conseguir sus intereses [electoralistas]". Y en cuanto a la ley fundamental de cómo desescalar una situación de tensión, "sería un gran error desplegar las tropas federales sin la petición expresa de los gobernadores", apostilla el exmilitar.Honoré, que en su día recibió motes como 'el John Wayne de Louisiana' o 'The Ragin' Cajun' (el 'cajún enrabietado'; los cajunes son un grupo étnico de Louisiana), no es el único general que en la última semana ha criticado la amenaza de Donald Trump de desplegar militares en las calles para hacer frente a las protestas, tanto en la forma incendiaria del discurso, como en el fondo. "[La Insurrection Act] solo debería usarse como último recurso y en caso de las situaciones más urgentes y extremas" ha afirmado Mark Esper, actual jefe del Pentágono de EEUU.Más directo ha sido James 'Perro Loco' Mattis, el primer secretario de Defensa de la Administración Trump, quien ha roto su silencio desde que dimitiera del puesto para afirmar que "Trump es el primer presidente que he visto durante mi vida que no intenta unir al pueblo estadounidense, y ni siquiera finge hacerlo. En cambio, intenta dividirnos". Otros altos mandos militares, como el General Mark Alexander Milley, jefe de personal del presidente, han advertido a Trump que no serán cooptados en una "lucha política" contra sus conciudadanos.A veces solo se está a una orden de comenzar un desastre. En post Katrina fue Honoré, en las protestas raciales de este "Verano de la Ira" por la muerte de Floyd pueden ser otros.Una ciudad devastadaMás de 1.800 personas murieron tras el paso del huracán Katrina en agosto de 2005. Los daños materiales se cifraron en más de 125.000 millones de dólares. Las autoridades no parecían saber cómo gestionar una situación que dejó a miles de personas sin casas, cercados por el agua y atrapadas en Nueva Orleans."Gran parte de la ciudad estaba bajo el agua, inundada. Se me dijo que la gente tenía que ser evacuada. Algunas personas fueron a las tiendas y las saquearon; se habían quedado sin comida. Hubo algunos que asaltaron tiendas que habían sufrido las inundaciones. Lo que hicimos [en la Joint Task Force] fue empezar por poner a la Guardia Nacional y tropas en servicio activo trabajando juntos", rememora.Pero entonces, la cosa comenzó a torcerse. Las autoridades locales y la policía empiezan a hablar de "francotiradores" entre los civiles que estarían atacando a los helicópteros de las fuerzas del orden. Desde la Casa Blanca llamaron a Honoré: "Si hay francotiradores, enviamos las tropas federales [el Ejército] esta misma noche. Tenemos una brigada lista para partir, de operaciones especiales". Sin tapujos y con algún insulto, Honoré rememora su respuesta. No se enviaron las tropas. Paralelamente, el gobernador del estado de Lousiana le dijo: "Vamos a sacar a todos [del Superdrome donde se habían refugiado a los supervivientes] y dispararemos a matar si vemos a alguien saqueando ". Más insultos. "Y ahí es cuando le dije que no diera la orden a las tropas de que disparan a matar", recuerda Honoré."Había mucha percepción entre la gente de todo el país de que la ciudad era peligrosa y sin ley. Era una mala percepción. Y cuando llegaron los soldados, llegaron con sus armas. Tuve que decirles, 'bajad las malditas armas, no necesitas armas aquí'. Necesitamos agua y comida".La ciudad de Nueva Orleans tras el paso del Katrina (Reuters)Para Honoré, hay que dar una respuesta a los saqueos que se han producido en la última semanas de protestas por todo EEUU, pero "el Ejército debería ser la última opción" antes de enviarlo a las calles para controlar a sus propios ciudadanos. "Hay que separar las manifestaciones pacíficas y legítimas de los saqueadores. Y contra esos es los que tiene que actuar la Policía. Si se ve desbordada [como ha pasado en algunos casos], es cuando entraría la Guardia Nacional. El Ejército no se puede utilizar así", explica. "El dilema que tenemos aquí es que la policía, a la que se le culpa de haber comenzado esto [por la muerte de Floyd], es la misma que tiene que ahora controlar las protestas".La 'Insurrection Act' es una ley residual de 1807 que permite el despliegue de tropas militares para hacer valer la ley federal dentro del propio territorio de EEUU. Se utilizó especialmente en los estados sureños durante la década de los 50 para que se hicieran efectivas las leyes contra la segregación racial. Desde entonces, se ha utilizado muy esporádicamente. La última, tras la absolución de los cuatro policías que dieron una paliza a Rodney King, que generó disturbios en Los Angeles en 1992. "Es muy inusual utilizar las tropas federales [el Ejército]. ¡No es algo que estudiemos en las escuelas militares! Porque no hay un plan en el Ejército de EEUU para ser usado contra sus propios ciudadanos", afirma el general.“[Trump] está instando a actuar con mano más dura porque no sabe cuál es el verdadero problema. El verdadero problema aquí es justicia social”. Una dicotomía que podría ser análoga a la que se vivía tras el Katrina. "Algunos lo llamaban saqueos, yo lo llamé supervivencia. Había que dejar muy claro que estábamos allí en una misión humanitaria, y para una misión humanitaria no había que responder con armas". Hoy, el problema social está siendo militarizado: "Trump está intentando identificar a los manifestantes como el problema, sin llegar a la raíz. El Ejército no debería ser utilizado como un instrumento político de la Casa Blanca dentro de Estados Unidos".
2 d
elconfidencial.com
Hong Kong aprueba una ley que criminaliza insultar al himno nacional de China
El Consejo Legislativo de Hong Kong aprobó hoy una controvertida ley que penalizará con hasta tres años de cárcel las injurias a la Marcha de los Voluntarios, el himno de China.Además de penas de prisión, la recién aprobada ley estipula multas de hasta 50.000 dólares hongkoneses (6.450 dólares o 5.750 euros) para quien no respete el himno. El texto logró la aprobación de la cámara con 41 votos a favor y 1 en contra.El covid no ablanda a China y esta es su hoja de ruta: puñetazo a Hong Kong y más ejércitoZigor Aldama. ShangháiLa Asamblea Popular Nacional da una de cal y otra de arena: refuerza su capacidad represora, pero prioriza el incremento del bienestar de su población
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